Please Give (Nicole Holofcener, 2010). Una familia traba amistad con sus vecinas. Los grandes problemas de la vida diaria, desde las espinillas que atormentan a la hija adolescente hasta tratar con la malhumorada abuela, tratados con sentido, humor y superficialidad.
India Song (Marguerite Duras, 1975). La aburrida esposa de un diplomático francés en India inicia un relación extramatrimonial. La escritora Marguerite Duras adaptando al cine su propia obra de forma muy particular, contemplativa-sin-acción y con-voces-en-off-en-vez-de-diálogos, que curiosamente recuerda más a "Marienbad" que a "Hiroshima mon amour".
La pródiga (Rafael Gil, 1946). Un ministro recuerda la relación que tuvo en sus comienzos con una mujer de mala reputación. Rafael Gil adaptando de nuevo a De Alarcón (tras "El clavo") con peores resultados, aunque fuese muy bien recibida en su momento. Declarada de interés nacional, y eso que los amantes conviven en pecado.
Talpalatnyi föld (Frigyes Bán, 1948). Una joven pareja sufre todo tipo de adversidades cuando deciden romper el matrimonio concertado para ella y vivir juntos. Una película que iba a dirigir Istvan "Hombres de la montaña" Szöts y que finalmente cayó en manos de Ban, con un estilo bastante similar (bien podría haberse titulado "Hombres del campo"). Notable, sólo limitada por las exigencias del mensaje político.
Blancanieves (Pablo Berger, 2012). Blancanieves torera. La película española más alabada de los últimos años resulta que es muda y en blanco y negro. A su favor, el loable intento de combinar el storytelling con el lenguaje visual (hoy lo típico es que cada uno vaya por su lado). En su contra, el desequilibrado resultado en favor del aspecto estético. Podía haber sido peor, podía haber sido "The Artist".
Cry Vengeance (Mark Stevens, 1954). Un ex-policía sale de la cárcel dispuesto a vengarse del hombre que le engañó y acabó con su familia. Buen debut en la dirección del mediocre actor Mark Stevens. No llega a primera categoría de cine negro porque se reblandece hacia el final sin cumplir las iniciales expectativas de fatalismo, pero destaca por su violencia, la agilidad de la trama y las excelentes localizaciones (San Francisco, Alaska).
La ragazza del lago (Andrea Molaioli, 2007). Un comisario de ciudad investiga el asesinato de una bella joven en un pueblo de las montañas. Un policial al estilo Simenon, esto es, más preocupado en la descripción de ambientes (físicos, sociales, psicológicos) que en el suspense.
La batalla de los Tres Reyes (Souheil Ben-Barka & Uchkun Nazarov, 1990). El enfrentamiento entre moros, cristianos, judíos y otomanos culmina en la batalla de Alcazarquivir. Ambiciosa coproducción moro-hispano-soviética que, por lo abrupta que es, tiene toda la pinta de ser el montaje comercial de un metraje inicial mucho más extenso.
Afonya (Georgiy Daneliya, 1975). Un irresponsable fontanero tiene problemillas laborales y afectivos. Típica comedia del Daneliya de los 70, sin trama propiamente dicha y basada en un personajes que no encajan con el entorno. Sus dos películas posteriores repiten esquema y son más divertidas.
The Country Girl (George Seaton, 1954). Un actor en decadencia es ayudado por su esposa y el director de su nueva obra. Un drama terriblemente envejecido, realizado para lucimiento de sus estrellas y poco más.
Levoton veri (Teuvo Tulio, 1946). Dos hermanas se enamoran del mismo hombre. Uno de esos melodramas desenfrenados de Tulio con los que nunca te aburres. Alterna lo burdo con lo sofisticado, a veces incluso en una misma escena.
King of New York (Abel Ferrara, 1990). Un capo de la droga sale de la cárcel e intenta recuperar su territorio. Un neo-noir a la Ferrara, violento, nihilista y elegiaco.
Two Years Before the Mast (John Farrow, 1946). En un barco mercante la tripulación es tratada con extrema dureza por su sádico capitán. Un material poco original en manos de un director modesto y eficaz.
My Sister's Keeper (Nick Cassavetes, 2009). Cuando una pareja descubre que su hija tiene leucemia, decide tener otra hija-donante mediante ingeniería genética para salvarla. Esta es la otra aproximación posible al tema de "Declaración de guerra", que comentaba la semana pasada. Aquí se da protagonismo a la niña enferma, de modo que tenemos un acercamiento más emocional. También merece verse.
