Bueno, desde el viernes pasado las cosas han cambiado rotundamente en mi país. Ha habido un vuelco terrible para nuestra incipiente democracia. Aunque cuesta creerlo, en estos momentos, 21 horas de Santiago de Chile, estamos en "toque de queda", es decir, tenemos prohibición de salir de la casa en varias ciudades del País. Si lo hacemos, en el mejor de los casos, podemos terminar presos, o como algunos compatriotas estos últimos días, golpeados, baleados, secuestrados, vejados, etc. Se ha declarado, debido a las protestas ciudadanas, Estado de Excepción Constitucional, eso implica que los militares están en la calle, con armas de guerra y tanquetas y pueden reprimir a diestra y siniestra a la gente que se manifiesta incluso pacíficamente. Estos últimos cinco días no están funcionando gran parte del comercio, por supuesto que tampoco los cines, y el sistema de transporte funciona parcialmente, además que el Metro está cerrado. El caos reina y también en poblaciones marginales la seguridad es escasa frente a delincuentes comunes que saquean y producen desmanes. Este estallido social ha sido una bomba de tiempo que explotó producto de la subida del pasaje del metro y los estudiantes secundarios fueron los primeros en manifestarse y generar una protesta activa, evadiendo el pasaje en masa. La represión de la policía (carabineros) no se hizo esperar y desde el gobierno (ahora dictatorial) se le criminalizó, esto hizo emerger como un clamor popular 30 años de desigualdad que se tradujo en manifestaciones cada vez con mayor convocatoria. En lo personal creo que el presidente de la República ha cometido errores graves y ha mostrado ser un dictador terrible, indolente y descriteriado. La ciudadanía se sigue expresando en las calles mientras rige en la mayor parte del país el estado de emergencia, con los militares en las calles. De acuerdo a las cifras oficiales, los muertos que ha dejado el estallido alcanzan a 18 y se han incrementado las denuncias de abusos de parte de las fuerzas castrenses y policiales. De ahí que una de las principales demandas sea la derogación del estado de emergencia y el retorno de los militares a sus unidades y cuarteles.
¿Estamos frente a la perdida del contrato social existente? Tal vez, el pueblo lo pide a gritos, un clamor popular, como también cambios profundos de un Chile nuevo, más justo, menos desigual.
Dejo un vídeo que explica muy bien lo que está ocurriendo.
https://www.facebook.com/esRTmedia/post ... 7940308495
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