Sam Shepard
- chuschao
- Administrador del Sitio
- Mensajes: 5713
- Registrado: 13 Sep 2012 18:40
- Ubicación: En un lugar de La Alcarria.
- Agradecido : 1744 veces
- Agradecimiento recibido: 1357 veces
Sam Shepard
“Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”
- yojimbo
- Mensajes: 12443
- Registrado: 18 Oct 2012 14:25
- Agradecido : 12116 veces
- Agradecimiento recibido: 3505 veces
Re: Sam Shepard
¡Qué pena! Me gustó mucho "Blackthorn. Sin destino".
Descanse en paz.
Descanse en paz.
-
felipemarlou
- Mensajes: 1889
- Registrado: 10 Ago 2013 00:02
- Agradecido : 1031 veces
- Agradecimiento recibido: 3180 veces
Re: Sam Shepard
Un buen actor (Frances, junto a su ex Jessica Lange), y guionista (Paris Texas y Don't come knocking, sin duda de lo mejor del sobrevalorado Wenders).
Descanse en paz.
Descanse en paz.
- Arthur James Hamp
- Mensajes: 2815
- Registrado: 06 May 2016 11:47
- Ubicación: Canet de Berenguer (Valencia)
- Agradecido : 4162 veces
- Agradecimiento recibido: 4489 veces
Re: Sam Shepard
DEP.
Para llevarse bien ...
no necesitamos las mismas ideas ...
necesitamos el mismo respeto.
no necesitamos las mismas ideas ...
necesitamos el mismo respeto.
- Monsieur Lange
- Mensajes: 6331
- Registrado: 13 Sep 2012 19:39
- Ubicación: Cruzando las dunas
- Agradecido : 3110 veces
- Agradecimiento recibido: 2906 veces
Re: Sam Shepard
Lástima, un buen actor y mejor escritor. D.E.P.
"Esos chicos …/… hablando de los años veinte a veinticinco, revolviendo unos con otros como si todos fuesen unos .../… como si hubieran sido todos de la misma tertulia"
Max Aub: La gallina ciega
Max Aub: La gallina ciega
- tuscarola
- Mensajes: 2732
- Registrado: 25 Dic 2012 20:38
- Ubicación: En el Tarragonés
- Agradecido : 933 veces
- Agradecimiento recibido: 1199 veces
Re: Sam Shepard
Reproduzco el texto de Cartelera Turia
Una semana antes de morir, Sam Shepard se encontró a Philip Seymour Hoffman. «Tenía sobrepeso, mucho y estaba cansado.Ignoraba que fuese yonqui. No se mató, creo que fue una dosis mala de heroína. También traté mucho a Robin Williams, que falleció abrumado por sus cosas. Tenía parkinson. He visto morir a mucha gente. Pero me quedo con lo que afirmaba mi vieja amiga Patti Smith al final de su reseña de un libro de Murakami: 'El escritor se sienta en su mesa y nos teje una historia. No sabe hacia dónde va, ni que es mágica. Concluirla es una ilusión, en la vida nada se resuelve, nada es perfecto. Lo importante es seguir vivo, porque sólo así podemos saber qué ocurre a continuación'».
Después de muchos oficios, Shepard empezó a escribir teatro a principios de los 60, cuando apenas pasaba nada en América. «El teatro escaseaba y el arte estaba famélico». Hay una diferencia notable entre un novelista y un dramaturgo: «escribes para que todo sea pronunciado. Muchos novelistas brillantes no pueden hacerlo, porque no comprenden que se trata de palabras que se hablan, que golpean el aire». Cuando un periodista del New York Times le pregunta: «¿Qué haces cuando no escribes?», Sam contesta: «Bebo».
Como suele suceder, sus problemas con la bebida llegan sin darse cuenta. Primero como posible herencia paterna, luego como materia dramática. Sus obras de teatro, de hecho, giran en torno a familias desestructuradas mecidas por un patriarca ebrio. Con una de ellas, El niño enterrado, gana el Pulitzer en 1979. En el cine su saldo es muy positivo: Una obra extraordinaria, Días del cielo (1978), de Terrence Malick; dos películas singulares como director, Norte lejano (1988) y Lengua silenciosa (1993) y un gran amor de casi tres décadas, Jessica Lange, que conocería en el plató de Frances (1982). Su truco para alternar brillantemente trabajos como dramaturgo, guionista, músico, actor de teatro y cine era sencillo: «no lo hago todo a la vez». Una regla que únicamente rompería al protagonizar la adaptación que él mismo hace de una de sus obras, Fool for love (1985). Entonces, su director, Robert Altman dijo: «Fue un rodaje duro. Desayunaba con el actor y cenaba con el escritor».
Un año antes y, pese a la insistencia de Wim Wenders, no quiso encarnar a Travis, el héroe de Paris-Texas. Su semilla estaba en una de las historias rotas de Crónicas de motel, en la que un tipo sale de una caravana y se sumerge en el desierto. Shepard había nacido en Illinois pero insistía, como Travis, que fue concebido en Texas, donde su padre, un piloto de aviación, fue cazado por su madre. «Ahí empecé», oímos en la película. «- ¿En París, Texas? - Sí. - ¿Crees que fuiste concebido ahí? - Sí». Hombre esencialmente errante, Sam vivió una larga temporada en Londres, también en Minessota, California, y, en sus últimos años, dividía su tiempo entre su hogar en Nuevo Méjico y una granja en Kentucky, donde ha fallecido. «En realidad, no pertenezco a ninguna parte. No importa donde me encuentre, mi hogar ha estado en la carretera». Alguien que, como su personaje, surge de la nada y que parece que no va a ninguna parte... O sí, a una habitación de motel. Un desierto. Una autopista. Una nube de polvo.
Daniel Gascó
SAM SHEPARD
Concebido en Texas
Concebido en Texas
Una semana antes de morir, Sam Shepard se encontró a Philip Seymour Hoffman. «Tenía sobrepeso, mucho y estaba cansado.Ignoraba que fuese yonqui. No se mató, creo que fue una dosis mala de heroína. También traté mucho a Robin Williams, que falleció abrumado por sus cosas. Tenía parkinson. He visto morir a mucha gente. Pero me quedo con lo que afirmaba mi vieja amiga Patti Smith al final de su reseña de un libro de Murakami: 'El escritor se sienta en su mesa y nos teje una historia. No sabe hacia dónde va, ni que es mágica. Concluirla es una ilusión, en la vida nada se resuelve, nada es perfecto. Lo importante es seguir vivo, porque sólo así podemos saber qué ocurre a continuación'».
Después de muchos oficios, Shepard empezó a escribir teatro a principios de los 60, cuando apenas pasaba nada en América. «El teatro escaseaba y el arte estaba famélico». Hay una diferencia notable entre un novelista y un dramaturgo: «escribes para que todo sea pronunciado. Muchos novelistas brillantes no pueden hacerlo, porque no comprenden que se trata de palabras que se hablan, que golpean el aire». Cuando un periodista del New York Times le pregunta: «¿Qué haces cuando no escribes?», Sam contesta: «Bebo».
Como suele suceder, sus problemas con la bebida llegan sin darse cuenta. Primero como posible herencia paterna, luego como materia dramática. Sus obras de teatro, de hecho, giran en torno a familias desestructuradas mecidas por un patriarca ebrio. Con una de ellas, El niño enterrado, gana el Pulitzer en 1979. En el cine su saldo es muy positivo: Una obra extraordinaria, Días del cielo (1978), de Terrence Malick; dos películas singulares como director, Norte lejano (1988) y Lengua silenciosa (1993) y un gran amor de casi tres décadas, Jessica Lange, que conocería en el plató de Frances (1982). Su truco para alternar brillantemente trabajos como dramaturgo, guionista, músico, actor de teatro y cine era sencillo: «no lo hago todo a la vez». Una regla que únicamente rompería al protagonizar la adaptación que él mismo hace de una de sus obras, Fool for love (1985). Entonces, su director, Robert Altman dijo: «Fue un rodaje duro. Desayunaba con el actor y cenaba con el escritor».
Un año antes y, pese a la insistencia de Wim Wenders, no quiso encarnar a Travis, el héroe de Paris-Texas. Su semilla estaba en una de las historias rotas de Crónicas de motel, en la que un tipo sale de una caravana y se sumerge en el desierto. Shepard había nacido en Illinois pero insistía, como Travis, que fue concebido en Texas, donde su padre, un piloto de aviación, fue cazado por su madre. «Ahí empecé», oímos en la película. «- ¿En París, Texas? - Sí. - ¿Crees que fuiste concebido ahí? - Sí». Hombre esencialmente errante, Sam vivió una larga temporada en Londres, también en Minessota, California, y, en sus últimos años, dividía su tiempo entre su hogar en Nuevo Méjico y una granja en Kentucky, donde ha fallecido. «En realidad, no pertenezco a ninguna parte. No importa donde me encuentre, mi hogar ha estado en la carretera». Alguien que, como su personaje, surge de la nada y que parece que no va a ninguna parte... O sí, a una habitación de motel. Un desierto. Una autopista. Una nube de polvo.
Daniel Gascó



