Gracias por las recomendaciones,
Bunker
Acabo de terminar
Todo esto para qué de
Lionel Shriver (Ed.Anagrama, 2012)
Sinopsis
Shep Knacker no cumplió el sueño de su padre y no fue a la universidad, pero con su talento para los trabajos manuales, para la «chapuza», montó una exitosa empresa de servicios, una superlampistería. Y ha disfrutado con su trabajo, pero desde la adolescencia sueña con retirarse todavía joven a un paraíso tercermundista, donde sus dólares valdrán mucho más y le durarán para siempre, y disfrutará de unas lentas vacaciones sin final, como las de su infancia.
Shep ya tiene el capital necesario para hacer real su sueño: hace pocos años vendió su empresa por un millón de dólares a uno de sus empleados. Ha seguido trabajando para él, pero lo que iban a ser dos o tres meses de permanencia en la empresa por razones fiscales, se han ido prolongando porque Glynis, su esposa, a quien él suponía comprometida con su proyecto, ha ido demorando la partida.
Lionel Shriver nos ofrece una historia de esplendor y miserias de la clase media-baja americana, escrita con un notable despliegue de
talento y ferocidad, una novela que navega entre la observación despiadada e irónica de los usos amorosos, laborales y económicos contemporáneos y una negra comicidad. Porque aquí su mirada afilada no ilumina los vericuetos de la maternidad y el mal, como en Tenemos que hablar de Kevin, sino los del dinero, el Estado, la familia, la medicina y la enfermedad, y también, claro está, las peculiaridades de «el sueño americano».
Qué puedo decir: que me ha dejado tiritando. Llegué medio de rebote a esta novela (cautivado por el título) y sin referencias de la autora, y me ha parecido una obra brutal e inmensa. Su negrísimo (casi enfermo) sentido del humor es el más conseguido de todos los que he leído hasta el día de hoy, o el que más conecta conmigo. Su descripción de la sociedad americana tomando como núcleo la familia y el sistema de salud es sensacional. Es un torrente de hostias y caricias que te golpea con la cruda realidad y te reconforta con la acidez humorística más despiadada. Y también tiene su espacio para la reconciliación con el género humano, no os penséis que todo es misantropía y nada más, aunque sea a costa de quitarle la rúbrica de obra maestra con un recta final algo menor...
Sea como sea, me faltan pies para ir a buscar otra novela suya a la biblio
