Lo que me interesa es destacar cómo este joven realizador televisivo logra trasmitir, en menos de un minuto y medio, mucho más que lo que sus colegas logran en dos horas u hora y media de proyección: nuestro gran pecado nacional, la hipocresía.
Si dicen que una imagen vale más que mil palabras: estos 87 segundos dicen más que 6 horas de discursos políticos o tertulias televisivas.
A propósito, ayer apareció en portada de un diario, una de las noticias más escandalosas de los últimos 40 años. El diario tuvo que ir escóndiéndola de su edición digital, pasando a un lugar más difícil de encontrar. Pero oigan el audio incluido, porque no tiene desperdicio. Las televisiones prefirieron hablar del monstruo de Sanchezstein o del gol de Romualdo.
http://www.elmundo.es/espana/2016/09/27 ... b4623.html
Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.