
Ahora no puede distinguirse a uno de otro. Hemos llegado a la opinión única y dogmática: la que impone el propietario de ambos que es el mismo, el gran capital o el Banco si ustedes prefieren.
Es un bonito momento para evadirse con el cine y ver esas inolvidables películas desde CIUDADANO KANE, PRIMERA PLANA hasta las más modernas como TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE o incluso SPOTLIGHT. Porque hoy en día, para ver un verdadero contraste de opiniones, uno debe refugiarse en las Redes Sociales. Y comienzo a tener dudas de que éstas no puedan ser también controladas, más de lo que ya son.



