Yo he hecho un poco de todo, aquí y fuera, hasta hace poco tenía una pequeña empresa de reparaciones y reformas pero he optado por arriesgarme y junto a un viejo amigo voy a empezar una aventura en la restauración, en cuanto él, que tiene mucha experiencia en el sector, vuelva de un viaje, y después de que yo me case, abrimos. Ya hemos solucionado el tema de las licencias.
Es echarlo a cara o cruz con la baja demanda que hay por la crisis, pero el que se queda de brazos cruzados está perdido.