Tengo por ahí, pendiente de ver, Acto de posesión, en la que Javier Aguirre adapta a Unamuno. Acaso sea el momento para dedicarle un rato.
Por lo demás, y en su faceta de actor cinematográfico, Patxi Andión siempre se movió en un terreno resbaladizo. Su atractivo físico un tanto proletario (La otra alcoba) y el morbo de su relación con Amparo Muñoz lo convirtieron en una estrella en la etapa del destape, más preocupado, a decir de Esperanza Roy, porque su estupendo trasero -el de Patxi, no el de Esperanza- luciera todo su potencial que por el resultado conjunto del trabajo (Caperucita y roja). El semiamateurismo de sus interpretaciones daña irreparablemente algunos títulos (Asesinato en el Comité Central), mientras que se salva por los pelos cuando tiene a su lado a un portor firme, como Concha Velasco (Libertad provisional).
Fruto de su colaboración continuada con Roberto Bodegas fue la serie de TVE La virtud del asesino, en la que no sólo intervino como actor, sino de la que fue guionista. Sólo vi el primer capítulo y cuando se emitió, así que sería muy arriesgado aventurar ahora un juicio sobre sus progresos interpretativos después de dos décadas.
Edito.- Aquí hay un perfil más completo que no se circunscribe sólo a su faceta de actor:
https://www.ecured.cu/Patxi_Andi%C3%B3n