Los más jóvenes no lo han vivido, pero quienes peinamos canas (si todavía peinamos algo), recordarán aquel programa de la 2, hacia los setenta, que se llamaba "Sombras recobradas".
Empezaba como muy pronto pasada la medianoche y terminaba bastante avanzada la madrugada. Emitieron cortos y largos de Griffith a mansalva, buena parte del archivo de Paul Killian, joyas expresionistas... Todo ello cuando aquí gran parte de esas películas no habían sido exhibidas y sólo algunas docenas de ratas de filmoteca conocíamos de oídas.
Te quedabas solo frente a la pantalla y la familia se largaba a dormir y te decían que eras casi un paranoico, un bicho muy raro por quedarse a ver esas cosas apolilladas. Y por la mañana te levantabas temprano para ir a currar, con ojeras como platos pero con la satisfacción del deber cumplido.
¿Qué no daríamos ahora por recuperar esas "Sombras"?
Perdonad el sainete sentimental, pero me ha dado la vena vintage, como ahora se dice.