No cabe duda de que
El Gatopardo, la novela de Giuseppe Tommasso di Lampedusa, es una delicia, una belleza. Pero no puede decirse que sea una obra original: todo lo que cuenta Lampedusa en su libro estaba ya en una de las obras cumbre de la literatura italiana del siglo XIX:
Los Virreyes (I Vicerré), de Federico de Roberto. Publicada en en 1894,
Los Virreyes fue en su momento un retrato de la sociedad de su época, pues narra la historia de la familia Uzeda entre 1850 y 1880. Los Uzeda son parte de la rancia nobleza sicialiana, descendientes de virreyes españoles. Y como los Salina de Lampedusa tienen que adaptarse a los nuevos tiempos, pactar con la burguesía emergente tras la revolución liberal y la fundación del Estado italiano. ¿Quien no recuerda la famosa frase de Tancredi al príncipe de Salina?: "Es necesario que algo cambie para que todo siga igual". Eso mismo dice el príncipe Consalvo de Uzeda, al final de
Los Virreyes, cuando consigue salir elegido diputado y la vieja familia Uzeda se ha adaptado al nuevo modo de ejercer el poder: "El cambio es más aparente que real... El primer elegido mediante el sufragio casi universal no es ni un hombre del pueblo ni un burgués, ni siquiera un demócrata: soy yo porque me llamo Príncipe de Francalanza". Ahí está: Federico de Roberto lo escribió sesenta años antes que Lampedusa...
Un libro muy recomendable
