TRUMP, ¿LA MEJOR ELECCIÓN?
El próximo martes hay elecciones presidenciales en Estados Unidos, y por curioso que parezca, Donald Trump tiene verdaderas chances de ganarlas.
Frente a un mayoritario apoyo del mundo académico a la opción demócrata encarnada por Hillary Clinton, existen algunas voces que defienden las supuestas ventajas que traería poner a Trump en la Casa Blanca. El filósofo esloveno Slavoj Žižek es una de ellas.
En una entrevista reciente para un canal británico —compartida más abajo— Zizek consideró que la elección de Trump en Estados Unidos llevaría al sistema de partidos de ese país a una fuerte crisis; según sus palabras, a un "fuerte despertar", del que la izquierda podría sacar provecho. Zizek sugiere que la elección de Clinton solo prolongaría el control que han mantenido las corporaciones y el capital financiero sobre el Ejecutivo norteamericano, bajo una falso manto de progresismo demócrata.
Este argumento ha dado vueltas por varios espacios en las últimas semanas. Queremos compartir algunos puntos para refutarlo.
Zizek parece olvidarse que, en medio de sus dudosos experimentos teóricos sobre un potencial cambio político en Estados Unidos, existe gente real y programas políticos explícitos que van a tener distintos impactos sobre las poblaciones más vulnerables. Más allá de la ingenuidad de hacer un análisis de las verdaderas fuerzas políticas en juego a partir de las personalidades de los candidato y de lo que dicen, hicieron o dejaron de decir, es realmente disparatado considerar que el avance del conservadurismo político y la economía neoliberal —ese es el programa del partido, más allá de los interminables dichos y contradichos de Trump al respecto— pueda generar un cambio positivo. ¿En qué sentido se desplegaría un movimiento emancipatorio con Trump? ¿Eso es lo que ha pasado históricamente o, más bien, ante la avanzada del conservadurismo y el neoliberalismo hubo siempre un enorme repliegue? ¿Qué pasó con Tatcher, con Reagan, con Bush padre e hijo? ¿Hubo un gran despliegue de nuevas formas de interacción, de organización política? ¿Hubo una refundación partidaria y se establecieron nuevas reglas políticas (escritas o no escritas, como dice Zizek)? ¿Hubo resistencias efectivas, en particular?
En las primarias de estas elecciones casi la mitad del electorado demócrata votó a un socialista como candidato. La plataforma del Partido Demócrata es más progresista hoy que la de los ocho años de Obama, porque existe una fuerte presión de los independientes y se ha desarrollado un nuevo interés político en sectores sociales generalmente apáticos o resignados. Esto se debe a que esos sectores están vislumbrando una posibilidad real de cambio y de profundización de las políticas públicas (libre acceso para universidades públicas, derecho universal a la salud, política tributaria redistributiva). El republicanismo, y el sector empresarial-militar que apoya la candidatura de Trump (mucho más importantes que sus dislates discursivos) proponen ajuste, recorte, baja del salario mínimo, aumento del presupuesto militar y de la conflictividad bélica, quita de impuestos a las grandes corporaciones, xenofobia y racismo. El avance de ese sector no va a facilitar una radicalización de los sectores progresistas ni un avance de la resistencia efectiva de la clase obrera norteamericana, ni, mucho menos, va a mejorar la vida de las personas en los próximos años.
El único ejemplo que maneja Zizek es claro y desmiente su posición: la corte suprema. Clinton apoya a los candidatos presentados por Obama. Trump ya mencionó también a sus candidatos, reaccionarios a más no poder. Lo que está en juego ahí, sobre todo, es el asunto "Citizens United", es decir, la legislación que permite que las corporaciones sean tratadas como "personas". Entre las muchas facilidades que otorga esa caracterización a las empresas, una de las más importantes es que les permite poner dinero ilimitado para las campañas políticas. Ese mecanismo espurio de financiación es lo que inhabilita el surgimiento de candidatos alternativos al establishment financiero y empresarial, por fuera del bipartidismo. Los candidatos demócratas a la corte dijeron que van a votar para inhabilitar Citizens United. Los candidatos republicanos dijeron exactamente lo contrario. Ahí sí hay un punto relevante para pensar el tipo de cambio político que pueda darse durante los próximos años. Sin la capacidad de colocar dinero a través de grandes empresas, estas mismas internas hubieran resultado muy distintas (Clinton no sería candidata, sin lugar a dudas) y la capacidad de maniobra e influencia política de las agrupaciones de izquierda, los partidos independientes y el sector más progresista del Partido Demócrata sería muchísimo mayor.
https://www.youtube.com/watch?v=b4vHSiotAFA