Esta semana, cosas varias relacionadas con la Escuela de Barcelona.
El encargo del cazador (Jordà, 1990)
Segundo largometraje documental de Jordà, a mi juicio inferior a otros trabajos suyos. Retrata muy bien (dentro de lo que cabe, porque al parecer una parte importante del material hubo de ser recortado por imposición de RTVE) la paradójica figura del cineasta de vanguardia y artista plástico Jacinto Esteva: cazador de elefantes, traficante de marfil, maltratador de mujeres, alcohólico redomado, rentista de la gauche divine... Bueno, alguien dirá que Rimbaud también terminó de traficante de esclavos. A mi personalmente la figura de Esteva, tras ver este documental, me produce cierto rechazo. Me pasa lo mismo, aunque en menor grado, con Zulueta o los Panero (con estos mucho menos, no sé). Reconozco una cierta valía como artistas en una determinada época de la historia española y un cierto contexto. Pero como "personas" o como "personajes" no me dicen nada, al contrario, me molestan y me cabrean.
Dante no es únicamente severo (Esteva, Jordà, 1967)
Me gustó la factura visual, aunque en otros aspectos la peli es notablemente irregular. Tiene, eso sí, algunos planos que pagan la pena de tragarse el resto del metraje.
Brillante porvenir (Aranda, 1965)
Muy mala copia que se dejaba ver. Historia de arribismo social con interpretaciones mediocres. Sale en un pequeño papelito Mónica Randall.
Metamorfosis (Esteva, 1970)
Le da un aire a las producciones del debutante Cronenberg, pero termina siendo un artefacto algo tosco. La banda sonora de rock progresivo resulta insoportable, igual que la pedante voz en off.