Esta semana:
Le bonheur (Agnès Varda, 1965). Reconozco que la vi con el cuchillo entre los dientes (no me entusiasma la Varda y es una película que no gusta ni a los franceses -han sido los yanquis de Criterion quienes la han revalorizado en los últimos tiempos-). Una agradable sorpresa "rohmeriana".
The People Against O'Hara (John Sturges, 1951). En principio, una rutinaria película judicial (sin misterio, sabemos desde el principio que O'Hara es inocente y tiene coartada), convertida después en entretenido policial.
Judas Kiss (Sebastian Gutierrez, 1998). Una compleja trama criminal con directa referencia al escritor Jim Thompson. Tiene sus momentos, sobre todo algunos afiladísimos diálogos, pero la puesta en escena es bastante pobre.
Walking Tall (Phil Karlson, 1973). Película muy primitiva y modesta, tanto en historia (supuestamente basada en hechos reales) como en realización (de lo más televisiva), lo que no impidió su éxito comercial y una pueril lluvia de críticas.
Sib (Samira Makhmalbaf, 1998). De tal palo tal astilla. Samira M plantea preguntas y no da respuestas, mezclando documental y ficción igual que hace su famoso padre Mohsen (aquí guionista y montador). No estoy entre los fans de la familia.
Luponini de Chicago (José Bohr, 1935). Imitación del cine de gángsters americano de la época que ha envejecido realmente mal.
Detenuto in attesa di giudizio (Nanni Loy, 1971). Acertada transposición de una trama kafkiana en comedia negra. Destacan, como siempre, Sordi y Rustichelli.
Ajami (Copti & Shani, 2009). Conflictos varios entre palestinos, cristianos y judíos en los barrios bajos de Jaffa, contados de forma acronológica (al estilo de "Ciudad de Dios" o "Pulp Fiction"). Pese a un último episodio en que abusan de las sorpresas y las vueltas de tuerca, se sigue con interés.
Savior (Predrag Antonijevic, 1998). Un mercenario americano encuentra la redención en la guerra de los Balcanes. ¿Dónde está el código Hays cuando se necesita?
Marta (José Antonio Nieves Conde, 1971). Nuestro Nieves Conde saqueando nada menos que a Hitchcock ("De entre los muertos", "Psicosis"). El caso es que funciona mientras esto es así (la primera mitad), y decepciona en su resolución.
Yunost Maksima (Kozintsev & Trauberg, 1935). Insólita, por vivida y humanista (y hasta jovial por momentos), película revolucionaria rusa de los autores de la inolvidable "Odna / Alone".
A Canção de Lisboa (José Cottinelli Telmo, 1933). Comedia musical donde puede encontrarse ¡delante de la cámara y con 24 años! al venerable Manoel De Oliveira.
