La película que vi ayer han sido dos y las he visto hoy, sesión doble con Brian de Palma:
La primera ha sido una revisión,
La dalia negra película que vi (y odié) en la gran pantalla cuando se estrenó. Quería revisarla porque ignoraba hasta que punto estaba influido en aquel momento por la reciente lectura de la estupenda novela de James Ellroy (aún creo que es su mejor novela) y que había leído un par de años antes. Ahora que ya casi no recuerdo el argumento de la novela era buen momento para reconciliarme. No ha habido manera, quizá sea justo reconocer que la primera mitad no está mal del todo pero a partir ese momento la película se precipita hacia el vacío y la caricatura ¿involuntaria?. Hay actores que sabemos que son actores porque les pagan por hacer películas ya que sino sería verdaderamente complicado llegar a esa conclusión. Lo de Fiona Shaw alcanza cotas superlativas en el festival de los ridículos en que se convierte la película en la parte final. Y hasta Scarlett Johansson carece del más mínimo atractivo. Quizá sería injusto no reconocer que Mia Kirshner sale relativamente airosa del desaguisado.
Sí era la primera vez que veía
Passion (2012), su último trabajo y teniendo en cuenta su edad y las dificultades que ha tenido para hacerla posiblemente la última película que rodará. Con ésta lo sorprendente es que haya tenido que inspirarse en otra película (
Crime d'amour de Alain Corneau, el director de películas tan notables como
Serie negra,
La amenaza y
Policía Python 357) para terminar rodando la especialidad de la casa (un pastiche) y digo sorprende, no porque sea la primera vez que lo hace (ahí está Scarface, por ejemplo) sino porque en esta ocasión no realiza un pastiche de Hitchcock, Antonioni o Hawks sino un pastiche de sí mismo, es decir un pastiche de y sobre Brian De Palma (necesitaría la ayuda de algún compañero para que me diga si en en el original ya estaba esa simiente). Y como uno se ha educado (en parte) viendo películas de Brian De Palma (
Sisters,
Obsession,
Dressed to Kill o
Body Double) realizados con un molde semejante (atmósferas malsanas, erotismo, set pieces, división de pantalla o split-screen, Pino Donaggio y temas como el doble, la manipulación emocional, la doblez y el disfraz …) y se encuentra en una fase de nostalgia tanguera no puede menos que reconciliarse un poquito (sobre todo si viene de ver
La dalia negra) con el director aún reconociendo que en otras ocasiones (relativamente recientes incluso (
Femme Fatale) le ha salido el espectáculo mejor. Quedan para el recuerdo varias set-pieces como la preparación y ejecución del asesinato (con la pantalla dividida) mientras suena (y se escenifica) el
Preludio a la siesta del Fauno de Debussy o la escena final (sin embargo uno añora escenas similares de otras películas como la seducción de Rebecca Romijn a la modelo enjoyada en
Femme Fatale, la escena del asesinato de Nancy Allen en Blow Out, el asesinato de Angie Dickinson, el reencuentro en la pasarela final entre el padre y la hija/amantes _cortesía de Paul Schrader probablemente_ en
Obsession), incluso la penúltima escena de la fallida
Raising Cain). Creo que la película incluye un error de casting ya que Noomi Rapace no alcanza a darle a su personaje la ambigüedad deseada y el atractivo seductor que se le presupone, para compensar Rachel McAdams compone un curioso papel de
zorra pasada de vueltas bastante efectivo. Los secundarios están para hacerles un consejo de guerra pero, por fortuna, salen muy poco. Por cierto alguien (que la haya visto y la recuerde) podría explicarme (aunque sea en spoiler) lo que se supone que significa el último plano. Bueno quizá no sea el mejor broche para cerrar la obra de un director como Brian De Palma (irregular y capaz de cualquier cosa, todo hay que decirlo) pero podría haber sido peor, podría haber sido
La dalia negra.
Postdata: Pido perdón (de antemano) por la expresión de zorra pasada de vueltas , pero no se me ocurría un eufemismo en este momento, para compensar la posible misoginia De Palma incluye unos personajes masculinos que compiten en estupidez, como reconociendo que la inteligencia es una cualidad eminentemente femenina.
