Era un espíritu libre. Siempre en el lugar en el que había que estar: con los jóvenes, con las mujeres, con los parados, con las víctimas de hipotecas... diciéndonos que la economía no era eso...
Su sabiduría, sus buenas letras, su vida maravillosa y solidaria, le merecen un sitio aquí (eso creo yo, pero si me equivoco, corregidme).
1917-2013
Descanse en paz José Luis SampedroNo es mal momento para volver a ler y ver "El río que nos lleva"
