Ha fallecido el cineasta catalán Jordi Grau. Este verano precisamente he visto algunas de sus películas, a la vez que revisaba algunos trabajos que ya conocía. De las revisadas destaco
Una historia de amor y de las que vi por primera vez
Noche de verano, en mi opinión su mejor película (al menos de las que conozco). Algunos de sus trabajos de terror de los 70 son objeto de un relativo culto como
No profanar la tumba de los muertos y otras como
La trastienda fueron muy polémicas en su momento. De sus últimos trabajos el más curioso tal vez sea
La punyalada (1990), que el crítico José Luis Guarner (amigo personal de Grau) tenía por la mejor obra del cineasta. Descanse en paz.
