The Iron Giant (Brad Bird, 1999). Un E.T. robótico, animado y ambientado en los años 50, en plena guerra fría. Inofensiva.
Abhijaan (Satyajit Ray, 1962). Un taxista intenta establecerse con su Chrysler en un pueblo sin transporte. Film de encargo, menos contemplativo y/o profundo que los rodados por Ray en esa época (sin que eso sea necesariamente una crítica). El Chevrolet del "Ajantrik" de Ghatak es más divertido.
Life of Pi (Ang Lee, 2012). Un tipo recuerda como sobrevivió a un naufragio con la única compañía de un tigre. La parte más complicada (la tigre-acuática) es la más conseguida, pero Ang Lee fracasa allí donde uno esperaba ver su talento, en el engarce entre storytelling y contenido.
Bam gua nat (Hong Sang-soo, 2008). Típica película de Rohmer, quiero decir de Hong, ambientada en Seúl, quiero decir París, con sus personajes intentando superar la soledad y el distanciamiento. Algo dilatada.
Shinboru (Hitoshi Matsumoto, 2009). Un japonés está encerrado en una peculiar cámara de sorpresas mientras un luchador mexicano prepara su siguiente pelea. Lo del japonés es absolutamente desternillante, lástima de bobina final que estropea el buen rato.
Drak sa vracia (Eduard Grecner, 1968). Un tipo huraño regresa a su pueblo depués de varios años, para recelo de los lugareños. Semi-desconocida película eslovaca, merecedora de reivindicación por su originalidad y madurez. Bien.
Khrustalyov, mashinu! (Aleksey German, 1998). Como decía nuestro compañero irazar en la presentación, una casa de putas absoluta
Threads (Mick Jackson, 1984). Actualización-ficcionalización del clásico "The War Game", en que la ciudad de Sheffield es arrasada por un ataque nuclear. Mucho menos efectiva que el mencionado mediometraje de Peter Watkins.
Underground (Anthony Asquith, 1928). Olvidada película muda que ahora puede reevaluarse adecuadamente tras su restauración. Gira alrededor de trabajadores corrientes, con humor, romance y una parte final de thriller hitchcockiano.
Kurenai no buta (Hayao Miyazaki, 1992). Película de aviación ambientada en Italia en los años 30, en que el protagonista (un piloto convertido en medio-cerdo por una maldición) actúa por libre para enfado de las autoridades fascistas. No deja de ser un argumento curioso para un japonés.
Enjeru dasuto (Gakuryu Ishii, 1994). Una psiquiatra colabora con la policía para atrapar a un asesino en serie. Clavada, sobre todo en su efectismo de tercera y su psicología barata, a "Manhunter" (ya sabéis, la primera aparición cinematográfica de Hannibal Lecter).
Duelle (Jacques Rivette, 1976). Al parecer la primera parte de una proyectada tetralogía dedicada a cuatro géneros distintos, el cine negro (esta), el cine de aventuras (Noroit), el cine romántico (Historia de Marie y Julien) y el musical (que no llegó a filmarse). Digo al parecer porque tener tendrá conexiones con el negro, pero el género es indudablemente el Rivettiano.
Calamari Union (Aki Kaurismäki, 1985). Los comienzos de Kaurismäki, bastante absurdo y godardiano. La fotografía y la música tienen todavía una importancia relevante, que luego se desvanecerá en sus obras mayores.
Can que (Chang Cheh, 1978). Película de artes marciales de un experto en el género. Pura coreografía, como un musical de Busby Berkeley o una peli de Miklos Jancsó.



