Re: La película que vi ayer (en casa)
Publicado: 18 Ago 2018 00:58
Gracias, Chuschao. La he visto esta noche. Efectivamente, es un delirio maravilloso. Cocteau no solo está presente en el guión, sino -en general. en todo lo que la película tiene de onírico y surreal. Sobre todo, en ese principio tan alucinante que merece figurar en la antología del cine surrealista. Aunque el contexto y el significado sean otros, uno no puede dejar de asociar esas manos saliendo de la arena del desierto con las manos que salen de las paredes y sujetan los candelabros de La Bella y la bestia. Desde luego, es una película extraña, que tiene aires de melodrama latinoamericano, y no solo por la Felix. También me recordaba por momentos a los delirios de Matarazzo. Por otra parte, es una película absolutamente atípica en tanto que producción española de 1951. Parece que ese día los censores estaban dormidos o de vacaciones, o que debio de bastarles con que la trama ocurriera en Tánger, y no en España (aunque retrata una Tánger de notable influencia española, con legionarios paseando por sus calles): divorcios, amantes, la evidente antipatía con la que el director trata a la mujer abandonada por su marido y a su hijo (¡esos dientes!), cabaretes cutre-lujuriosos (impagable el número de las coristas con las máscaras-calaveras), chulos que salen bienparados y buenos samaritanos con mala suerte, brujería y supersticiones... Ciertamente, una rara avischuschao escribió: ↑17 Ago 2018 15:02Ayer vi (bueno, el lunes) una película apenas conocida, apenas referenciada, de un director del que solo conocía una ¿película? Y es triste, porque me pareció un film espléndido, especial, extraño y decididamente remarcable. Y es que ahí es nada: unir a Cocteau con Mihura; a la Felix con la Caba Alba; a Gassman y Brazzi en un extraño y fascinante cóctel de cine negro, melodrama desaforado con toques surrealistas. Eso es La corona negra, una obra insólita en el cine español de su época.Con una puesta en escena que me recordó al mejor Tourneur de Retorno al pasado y obra de un tal Luis Saslasvky del que solo conocía una cosa titulada El balcón de la luna.
Lo dicho: gracias






