Mensaje
por MonsieurHulot » 08 Feb 2015 22:09
Algunos visionados de las últimas semanas:
- Sobrenatural (Victor Halperin, 1933): terror de serie B típico de los años 30 que combina la trama de un falso medium con la idea de una mujer diabólica que, tras muerta, se reencarna en otra jovencita para vengarse del que la engañó. Hay escenas que mantienen el poder evocador e inquietante, otras algo ridículas y si nos ponemos quisquillosos se le pueden sacar bastantes pegas, pero la disfruté muchísimo y eso sin ser un gran fan del género. Creo que los aspectos positivos que tiene hacen que valga la pena.
- El síndrome asténico (Kira Muratova, 1989): lo siento, no entiendo muy bien de qué iba esto o qué pretendía su directora. Ehm.... ¿curiosa?
- El hijo de Frankenstein (Rowland V. Lee, 1939): exprimiendo el éxito de Frankenstein, esta vez sin James Whale pero sí con Boris Karloff en su última interpretación del monstruo y Bela Lugosi en un jugoso y macabro papel secundario. Obviamente no está a la altura de las dos anteriores y se nota que el argumento es un intento de alargar artificialmente la historia, pero está eficientemente dirigida e interpretada, vale la pena.
- Nosferatu, vampiro de la noche (Werner Herzog, 1979): remake del clásico de Murnau a cargo de Herzog acompañado de grandes actores como Bruno Ganz y, cómo no, Klaus Kinski. A ratos sí, y a ratos no. La primera parte del film se me hizo extrañamente fría y casi desganada, como si Herzog y Ganz no estuvieran muy convencidos de lo que hacen. A cambio hay otros momentos absolutamente brillantes y Kinski está, como era de esperar, magnífico. Notable.
- ¡Abajo las armas! (Holger-Madsen, 1914): muy buen drama antibelicista danés. Algunos planos muy llamativos para la época, interpretada sin los excesos aún típicos de esa época del mudo (que en los países escandinavos ya estaban frenando por suerte) y un mensaje especialmente válido en el año en que se estrenó.
- La masoquista (Giuseppe Patroni Griffi, 1974): toda una rareza, un film italiano con ínfulas artísticas... ¡protagonizado por Elizabeth Taylor y con un cameo de Andy Warhol! La Taylor está más que perdida y sigo sin entender qué hacía en una película de este tipo y el film se empeña en darle un tono pretencioso y profundo que no resulta nada creíble. Falla estrepitosamente pero es curioso de ver sobre todo por contemplar a una Taylor sobreactuadísima en un contexto tan extraño.
- El coraje cotidiano (Evald Schorm, 1964): film sobre un joven obrero y sus conflictos tanto laborales como con su pareja. Muy en la línea de las nuevas olas checas de la época, no especialmente remarcable pero interesante, sobre todo para los que nos gusta este tipo de cine. Bastante bien.
- Whiplash (Damien Chazelle, 2014): una historia de sobras conocida y que no se sale del esquema "alumno VS maestro" pero que disfruté mucho. En gran parte porque me gusta la música y está muy bien filmada, pero también porque se nota que es una película modesta que no pretende aparentar más de lo que es, algo que agradezco mucho en estos tiempos en que parece que la mayoría de films (sobre todo si son dramas) tengan que ser grandes.
- Alias Jimmy Valentine (Maurice Tourneur, 1915): otro gran logro de Tourneur padre. Llevaba tiempo tras ella y ya conocía por ello el desenlace con la escena de la caja fuerte. Excelentemente filmada, interpretada de forma creíble y en general muy bien cuidada, definitivamente Tourneur es uno de los grandes nombres de la época.
- Tokyo Sonata (Kiyoshi Kurosawa, 2008): la película más normal que he visto de Kiyoshi Kurosawa... o al menos hasta la media hora final. Empieza como un drama sobre un empresario burgués que se queda sin trabajo y lo esconde a su familia, mientras los conflictos en el hogar con sus hijos van creciendo en paralelo. Sigue sin parecerme un director tan genial como esperaba pero de las que he visto es la que más me ha convencido.
- El ladrón de caballos (Tian Zhuangzhuang, 1986): película china a la que llegué porque Scorsese la citó como una de las mejores obras de los 90 (supongo que a EEUU llegó años más tarde). Me ha gustado mucho, de esos films que parte de un argumento mínimo (un ladrón de caballos es expulsado del pequeño pueblo tibetano en que vive junto a su mujer e hijo) y se basa en el poder de las imágenes, en cierto momento incluso se deja llevar y se pierde entre ceremonias religiosas. Muy bien.
- Birdman (Alejandro González Iñárritu, 2014): hiperpretencioso y falsamente cínico retrato de un actor en decadencia que intenta relanzar su carrera con una obra teatral en Broadway. Iñárritu obviamente se gusta mucho a sí mismo con planos secuencia muy vistosos pero que no creo que aporten nada a un film que requiere más bien de una potente dirección de actores (imperdonable lo mal dirigido que está alguien tan bueno como Edward Norton) y parece querer compensar que el mensaje esté tan visto con secuencias oníricas-fantásticas que tampoco me han emocionado especialmente. Lo mejor la secuencia más abiertamente humorística de la bata. Una película hipócrita diseñada para ganar premios, no es mala pero me parece del montón pese a su envoltorio.
- El caserón en las sombras (James Whale, 1932): si algo me queda claro aquí es que James Whale fue un director que se topó con el género de terror por casualidad y que no le interesaba tampoco especialmente. Aquí propone una juguetona combinación: una mansión tenebrosa y una puesta en escena que fomenta el estilo oscuro pero con una historia que tira más hacia cierto humor grotesco que el terror. Bastante bien, y ayuda mucho el impresionante elenco.
- Sueño de invierno (Nuri Bilge Ceylan, 2014): una de las películas más aplaudidas del 2014, y me uno a las alabanzas. Excelente drama que no se me hizo largo pese a sus más de 3 horas y basarse casi por completo en diálogos. Un protagonista magníficamente definido e interpretado, unos diálogos impecablemente construidos y una dirección muy bien apoyada en el entorno en que se sitúa. Realmente muy bien.
- Love Exposure (Sion Sono, 2008): auténtica freakada desbocada de cuatro horas en la que hay sitio para combinar de forma provocadora el culto religioso con la cultura voyeur, una historia de amor con travestismo y toques de ¿incesto?, algo de sangre y sectas bizarras. Desde luego la película es más que desinhibida, atreviéndose a combinar sin pudor elementos absurdos con otros más o menos serios y a llevar las situaciones a límites que van más allá de lo extravagante. Entiendo que puede parecer tanto una absoluta estupidez como una genialidad. Yo entré en el juego y lo pasé bien, pero va claramente de más a menos y cuatro horas son muchas.