el graduado escribió:Ahora viene la parte difícil que podrás captar si te concentras: "algunas ideas poco desarrolladas" está en contra de tener un guión fuerte que se apoya en una novela; "algunas ideas poco desarrolladas" es falta de guión.
La raíz del «desacuerdo» (en la que probablemente tú tampoco puedas concentrarte ya que has evitado hablar sobre ella desde el primer mensaje que cruzamos sobre esto, aunque sugieres que el tergiversador soy yo) estriba precisamente en tu insistencia, no argumentanda, de que "tener un guión que se apoya en una novela" es algo que está en contra de la noción de "algunas ideas poco desarrolladas". Yo digo que eso no es así, que se puede tener el mejor libro de la historia de la literatura, poner a los mejores guionistas a trabajar sobre él, y aun así terminar con un guión débil en términos de estructura narrativa e ideas. Expuse como ejemplo de esto el guión de
Lolita, que a pesar de contar con un buen libro detrás, y un equipo de guionistas que incluye a Nabokov y al propio Kubrick, no es más que un rejunte de ideas poco desarrolladas y dispersas, desplegadas en escenas sin coherencia interna, cuya continuidad narrativa es prácticamente nula.
Lolita es una película fallida, fragmentada, que avanza a los empujones porque no se puede comprender ni el desarrollo de la historia ni las motivaciones de sus personajes, y todos esos problemas están en su guión.
Obviamente puedes estar en desacuerdo con esto, y eso está muy bien. Yo sólo dije que tu insistencia no es argumentada, porque a la idea de
McTeague de que Kubrik no tenía guiones muy desarrollados, tú le tiraste encima la biblioteca de Babel, digo, de Kubrick, como si el simple hecho de nombrar novelas y autores de renombre fuera garantía de que los guiones de Kubrick eran "fuertes" y por lo tanto McTeague estaba equivocado. Yo sigo creyendo que no; es más, creo que Kubrick era tan mal guionista que necesitaba un «buen libro» detrás como reaseguro de que su historia no iba a ser un completo desastre. Por mucho que lo haya intentado, Kubrick no era Welles, quien sí tenía una comprensión cabal de lo que es un guión, y podía convertir una ignota novela de bolsillo mal escrita en
The Lady from Shanghai. Si Kubrick hubiera aprendido a delegar sus guiones, probablemente hubiera sido mucho más grande de lo que es.