eulsus escribió: ↑02 Feb 2018 15:48
pocholo escribió: ↑02 Feb 2018 14:43
Pero sin la representación de los partidos, qué hay, las guillotina en las calles, ¿no? No es posible un cambio sin los partidos.
Querido
pocholo, voy a intentar explicarme de una manera sencilla.
En primer lugar, no hay que confundir la Representatividad con la existencia de los partidos políticos, los cuales no solamente son necesarios sino que además, pen virtud de la Libertad de Asociación, son inevitables. Pero los partidos en toda Europa continental, -no en la insular, porque excluyo expresamente al Reino Unido-, desde la República de Weimar en adelante, abandonaron a la sociedad civil para incrustarse en el Estado, -la sociedad política es una parte de la sociedad civil que se destaca para abordar los asuntos de la vida pública-. Los partidos dejaron de estar civilizados, para vivir todos ellos del Estado, con subvenciones y atribuciones estatales.
Los partidos no representan a nadie más que a ellos mismos, lo que hacen desde que se "asilvestraron", -y fenomenalmente, por cierto-, es integrar a esas masas de ciudadanos en el Estado.
Lo he comentado ya en muchas ocasiones, pero no me importa repetirlo las veces que sea necesario, la Representación es una cuestión
individual. A una persona solamente le puede representar otra persona. En política, un diputado tiene que representar al que le vota, no al partido que le pone en una lista electoral. Es lo mismo que si tú eliges a un procurador para que te represente en cuestiones jurídicas o un apoderado -que sólo podrá realizar las facultades que le hayan sido expresamente otorgadas por ti mediante poder notarial-. ¿O acaso eligirías en tu vida privada a una lista de personas que ni siquiera conoces de nada, para que te representaran en asuntos de máxima importancia?. Si no cumplieran con el cometido asignado, ¿a quién podrías pedir responsabilidades?.
El único sistema electoral Representativo es el sistema Mayoritario y Uninominal, por distritos pequeños. Y no hay que ir muy lejos para encontarlo, en Francia es el que tienen en vigor gracias a Charles de Gaulle y su reforma de la V República.
Al ser un sistema de elección por pequeños distritos, nos aseguramos que todos los pertenecientes al distrito conozcan de primera mano a todos los posibles candidatos. La elección ideal es con un sistema a doble vuelta, para garantizar que el diputado elegido lo sea con mayoría absoluta, y se evite de esta forma la paradoja de Arrow.
Y muy importante, el diputado tiene que cumplir el mandato en virtud del cual ha sido elegido -su programa o promesas electorales- (
tiene que existir el mandato imperativo). Todo lo contrario de nuestro sistema electoral proporcional, ya que en nuestra Constitución, -además de impedir la posibilidad de otro sistema que no sea el proporcional de listas-,
está prohibido el mandato imperativo, para en la práctica incumplir con esta prohibición de forma sistemática, porque al deberse los diputados al partido -en virtud del jefe que les ha puesto en una lista-, existe la disciplina férrea de voto y el que se mueva no volverá a salir en la foto.
En un sistema representativo, si hay incumplimiento del mandato, existen los mecanismos necesarios para deponer al diputado inmediatamente.
En cambio, en el sistema proporcional (
no representativo) -el nuestro actual-, como los partidos son limitados en nº (en el espectro ideológico no caben infinidad de partidos), no es posible, no ya deponer en el acto al diputado que no cumpla, sino que incluso es muy complicado de evitar volver a votar al mismo partido en las siguientes elecciones. Ejemplo perfecto para esto que te comento, que se llama
imposibilidad para la reacción anticipada, lo tienes cuando el PSOE perdió las elecciones del 1996, con Felipe González yendo una semana sí y otra también a la cárcel de Alcalá Meco acompañando a alguno de sus ministros, desde hacía muchísimo tiempo antes. Y es que pese a esa derrota electoral, el PSOE se llevó casi 10 millones de votos.