Página 1 de 1

Shadow of the Vampire (E. Elias Merhige, 2000) BDRip 720p VOSE

Publicado: 20 Oct 2015 16:05
por Initiand
Shadow of the vampire (2000) 720p BDRip x264 ger-eng+eng-spa subs
Imagen
http://www.imdb.com/title/tt0189998/?ref_=nv_sr_1
http://www.filmaffinity.com/es/film791399.html
Imagen
La sombra del vampiro

Título original Shadow of the Vampire
Año 2000
Duración 98 min.
País Reino Unido
Director E. Elias Merhige
Guión Steven Hatz
Música Varios
Fotografía Lou Bogue
Reparto John Malkovich, Willem Dafoe, Cary Elwes, John Aden Gillet, Eddie Izzard, Udo Kier, Catherine McCormack, Ronan Vibert
Productora Coproducción USA-GB; Lions Gate Films / Saturn Films present a Long Shot Films / BBC Films / Delux Productions / Luxemburg Film Fund
Género Drama. Terror | Cine dentro del cine. Años 20. Vampiros
Premios
2000: 2 nominaciones al Oscar: Mejor actor secundario (Willem Dafoe), maquillaje
2000: Nominada al Globo de Oro: Mejor actor secundario (Willem Dafoe)
2000: Sitges: Mención Especial del Jurado
2000: Círculo de Críticos de Nueva York: Nominada a Mejor actor de reparto (Willem Dafoe)
2000: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor secundario (Willem Dafoe

El cine puede ser un tanto injusto. En ocasiones parece que la colectividad cinematográfica (tanto el público como los críticos) se hace cómplice para ignorar y desprestigiar, lo que es en esencia una muy buena película. Es algo que sucede y muy seguido, con el cine comercial, el independiente, el de autor y el experimental. Y sucede en todo el mundo. Muchas películas en su época fueron menospreciadas o severamente criticadas. Años, o décadas después, la sociedad cinéfila decide darle una segunda oportunidad y aplaude su proeza artística.
Uno de esos casos es la opera prima de Elias Merhige La sombra del vampiro (The Shadow of the vampire, 2000). Una película que logra combinar una serie de elementos narrativos, estéticos y de dramaturgia con elocuencia e ingenio. Como recurso de género mezcla el drama, el suspenso, algunos tintes de horror y el humor negro. En términos visuales, tanto desde el diseño de arte como de la fotografía, materializa un homenaje al Expresionismo Alemán, al Cine Mudo y al Teatro Germano de principios del siglo XX. La música original de D?an Jones es por momentos profundamente melódica, en otros estridente, melancólica, reflexiva y hasta de una influencia Vaudeviliana (comedia ligera y desenfadada, con situaciones equívocas para provocar la risa del espectador). Las actuaciones oscilan de una representación abiertamente teatral a interpretaciones de mayor sutileza e introspección cinematográfica.

El guión de Steven Katz y la dirección de Elias Merhige estuvieron cargadas de gran ambición y con una clara intención de tomar riesgos. Esta película evade la categorización o la etiqueta simple. Tiene muchas facetas y aspiraciones artísticas. Por esto y mas, se puede hacer una hipótesis del porque la película fue en taquilla y en la crítica, un fracaso. Fue claramente un lucido debut de su realizador, pero al mismo tiempo uno tortuoso. Mucha gente se pudo haber sentido abrumada o confundida con una cinta tan versátil, pero al ver más de cerca e intentar apreciar esta película por lo que es, uno puede encontrar una pequeña joya escondida.

La historia relata el fervor, la pasión y consecuentemente obsesión del legendario cineasta alemán F.W. Murnau (John Malkovich). El cual en vísperas de realizar su obra maestra del terror Nosferatu (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens, 1922), decidió darle el papel central del aterrador vampiro Orlok a un actor desconocido. Alguien llamado Max Shreck (Willem Dafoe). La película se convirtió en uno de los clásicos mas celebrados de la historia, y en uno de los retratos más reales de las leyendas de vampiros. Basada en la mítica novela de Drácula de Bram Stoker, Murnau logro a través de su brillante visión crear una historia inquietante y poética sobre lo sobrenatural y la vida mas allá de la muerte. Esa… es la parte que conocemos.

En La sombra del vampiro nos adentramos íntimamente en la producción de Nosferatu. Viajamos de Berlín al campo teutón donde se planea continuar el rodaje. Acompañamos a Murnau, su guionista, su productor, sus actores y su pequeño crew. Todos embarcados en un viaje incierto. Todos deseando desesperadamente un éxito. Inmersos en problemas por los derechos del material literario, las reservas por la magnitud del proyecto, las insistencias del director por trabajar en locación en lugar de en un estudio y el anonimato de la estrella de la película, da un inicio ligeramente incomodo. A pocos días de haber comenzado su obra maestra, el Herr (señor en alemán) Murnau no ha presentado a su actor protagónico. Nadie ha cruzado palabras con él, nadie lo conoce, nadie siquiera lo ha visto. El productor Albin Grau (Udo Kier) reclama “… ¿qué tipo de maquillaje le preparo? ¿Qué tipo de vestuario le llevo?...” Todos se preguntan ¿quién es este actor desconocido y como puede estar tan seguro Murnau de su enorme talento?

Entre reclamos y cuestionamientos, el arrogante director asegura que Max Shreck es un extraordinario actor, entrenado bajo los innovadores métodos de Stanislawsky y que trabajara en el rodaje bajo sus propias reglas y disciplinas. No necesita de la asistencia de nadie. Una noche aparece en escena el actor y deslumbra a todos con su imperturbable calidad interpretativa. Esa misma noche comienzan a suscitarse ciertos eventos extraños. Empezando con el director de fotografía, los miembros del crew muestran señales de agotamiento o enfermedad, y desaparecen misteriosamente. Todos sospechan que esta relacionado con Herr Shreck. Murnau busco hasta los confines del mundo para encontrar al actor perfecto para el codiciado rol y en el proceso se encontró a un vampiro verdadero.

Haciendo alusión a una época glamorosa y todavía mas romántica del cine, desmenuzando los dimes y diretes del mundo de la farándula, esta película nos cuenta la historia de dos hombres, o mas bien dos criaturas muy distintas, que se encuentran en el mismo lado del espectro. Sus ambiciones son diferentes, pero su naturaleza de añorar algo por lo cual están dispuestos a hacer lo que sea, los vincula de una manera que tiene enormes consecuencias para todos los que los rodean.

Mas allá de la premisa, que en si es muy original y muy atractiva, el lenguaje de La sombra del vampiro nos regala una película que desafía las expectativas. En lugar de imaginarse un tono y una atmósfera exclusivamente gótico, melancólico o sórdido, el imaginario de esta cinta se sostiene más en las idiosincrasias de la vida. Por más que lo que suceda tenga implicaciones terribles, esta historia y sus personajes no pierden la sensibilidad de la materia prima del ser humano y el mundo hecho a su medida.

Las acciones de nuestros dos personajes protagónicos son en su máxima complejidad, coloridas, excéntricas, irreverentes y funestas. Todo al mismo tiempo. Tanto las luces como las sombras alimentan al cineasta enajenado y al vampiro insaciable de sangre. La película no los justifica pero tampoco los hace santos. La dualidad de los seres humanos y los que radican entre la vida y la muerte, como suponemos son aquellos los vampiros, logra que sus pesares y anhelos sean mucho mas cercanos a nosotros. Sin perder de vista la esencia de una historia de terror (la leyenda, el mito, el origen desconocido, las intenciones macabras, los actos sangrientos) la película de Merhige combina estos factores con los mas mundanos, mas no menos interesantes (la ironía, el egoísmo, la arrogancia, la lujuria, la envidia.) Dentro de lo fantástico y lo maquiavélico, no se pierden los rastros inconfundibles de la humanidad.

La fotografía de Lou Bogue no solo construye su imagen a partir de las composiciones del Expresionismo Alemán, si no que lo reinventa y lo reproduce con rotunda elegancia en sus propios claros oscuros y encuadres. El diseño de arte, producción y vestuario nos evocan a la nostalgia de principios del siglo XX, y trazan cuidadosamente cada detalle de la puesta en escena. El reparto entre famosos y no famosos, es igualmente excelente. Malkovich prueba ser un Murnau hipnótico y perturbador, es una actuación que nos retoma a sus mejores trabajos. En la última escena proclama con una mirada diabólica, un monologo formidable. El cual el escribió por cierto. Y quien mas que el gran Willem Dafoe para interpretar a Shreck, su actuación es extraordinaria. Entre la fragilidad y la monstruosidad es una interpretación apasionantemente meticulosa.

El productor y el guionista (Aden Gillett) están sentados en el piso al aire libre, rodeados de los sets de la película, toman de una botella, un licor barato. Su actitud denota resignación al ser testigos de que la película se sumerge en varios problemas de producción y en la muerte de incontables miembros del crew. Aparece abruptamente la figura ominosa de Shreck. Al principio los alarma, pero se sienta y sin haber sido invitado toma de su licor. Conversan sobre la veracidad del texto de Stoker. El vampiro los escucha y les explica a manera de anécdota personal que no tiene autoridad el libro sobre el tema. “Como va a saber vivir Drácula en la cotidianeidad si lleva siglos y siglos muerto.” Si el mundo de los vivos le es indiferente. Los dos los acusan de trivial. Vuela un pajaro cerca de ellos, Shreck lo toma del aire y le chupa la sangre. Se levanta y se va. El guionista le grita “Es usted un gran actor Herr Shreck”.

El humor y la fascinación por lo macabro, compaginados en un relato provocador y multifacético hacen de La sombra del vampiro una película para recordar.
Spoiler:
Der Mann ist ein Halbgott in Weiß. Bevorzugt lässt er sich mit Herr Doktor anreden und auf dem Set läuft er in passendem Kittel herum. Der genia­li­sche Regisseur an sich wird gerne auch mal ein Blut­sauger geschimpft. Friedrich Wilhelm Murnau selbst hat da noch relativ gut abge­schnitten, natürlich musste er sich damals, in den 1920ern, fast zwangs­läufig mit einem unter ferner liefen begnügen gegen die Konkur­renten. Erich von Strohheim zum Beispiel und Fritz Lang, die viel besser taugten zur Bestie. Fritz Lang liebte das Monu­men­tale, alles ist larger than life bei ihm, seine Prot­ago­nisten oft eher Proto­typen als Indi­vi­duen, Versuchs­an­ord­nungen mit deren Hilfe er den Blick auf das System richtet, auf die Mecha­nismen von Macht und Ohnmacht. Auch Murnau war besessen, auf eine vergleichs­weise still, höfliche Art. Ein Pedant auch er – aber sein Blick ist nach innen gerichtet, gleichsam psycho­lo­gisch definiert. Entspre­chend hat er sich seine Stoffe ausge­sucht, ganz viel gefunden in den lite­ra­ri­schen Vorlagen der Roman­tiker mit ihrem Hang zum Grusel, zum Uner­klär­li­chen. Wo Fritz Lang der Regisseur des Über-Ich ist Murnau der des Es. Unter den frühen Werken findet sich Der Januskopf, eine Verfil­mung des Stevenson Klas­si­kers Dr. Jekyll and Mr Hyde. Hier hat übrigens ein gewisser Bela Lugosi eine Rolle über­nommen, der später dann in die Neue Welt reiste und zu Dracula wurde.

Nosferatu – Eine Symphonie des Grauens ist und bleibt wohl Murnaus Meis­ter­werk, nicht nur weil er ganz viel Neues, Uner­hörtes, Noch-Nie-Dage­we­senes auspro­biert hat damals. Die Dreh­ar­beiten on location zum Beispiel und allerhand filmäs­t­he­ti­sche Finessen, die dann Schule machten. Die Dämo­ni­sie­rung der Natur feierten zeit­genös­si­sche Kritiker in diesem Film und ihre Nutz­bar­ma­chung für die Darstel­lung von Seelen­zu­ständen. Werner Herzog hat eine großar­tige Replik (im Gegensatz zum Remake) gedreht zu diesem Stumm­film­klas­siker, Klaus Kinski konnte sich da austoben als Untoter und jetzt haben sich die Engländer des Themas ange­nommen. Das ist auch so etwas wie die späte Revanche, eine Art Heim­ho­lung ins britische König­reich, denn immerhin hatte Murnau damals Bram Stokers Roman Dracula den Lebens­saft ausge­saugt, alles leicht verbrämt natürlich, den Ort, die Namen, die Story, um den Copy­right­fragen zu entgehen.

Shadow of the Vampire ist so ziemlich das abge­dreh­teste Making of, das jemals zu sehen war. Dabei völlig unhis­to­risch, völlig falsch geradezu, völlig so gehalten, dass die Fürspre­cher einer Lager­hal­tung von Fakten­wissen in ein großes Heulen und Zähne­klap­pern ausbre­chen müssen. Keine Nach­hil­fe­stunde in Sachen Film­ge­schichte also, dieser Film, ganz weit weg von der Realität. Mit anderen Worten: ganz nah dran an der Wirk­lich­keit.

Being Friedrich Wilhelm Murnau – wer könnte das besser als John Malkovich? Zudem gibt er ein wunder­bares Traumpaar ab zusammen mit Willem Dafoe, dem Darsteller des Max Schreck, dem Vampir als leading man, dem leading man als Vampir (war Murnaus Nosferatu am Ende der erste Dogma-Streifen, ein snuff-Porno gar?). Die beiden haben sichtlich einen Heiden­spaß an ihren Rollen, an der liebe­vollen Verar­schung gängiger Stumm­film­kli­schees (der Klischees wohl­ge­merkt, nicht der Ästhetik!). Ein bisschen camp scheint da manchmal auf, in der lust­vollen Über­trei­bung der expres­siven Gesten, dem Augen­auf­reißen und -rollen und man möchte wetten, dass Dafoe nicht nur Max Schreck gibt sondern ein kleines bisschen auch Kinski. Schüt­zen­hilfe bekommen sie von Udo Kier, einst Andy Warhols Dracula und später dann Opfer des Sonnen­auf­gangs (looks like someone forgot his Ray Ban sunglasses) in Blade. Überhaupt sind hier eine Menge Leute vom Fach versam­melt: Nicolas Cage (ja, genau DER Nicolas Cage) hat produ­ziert, auch er hat in Vampire's Kiss schon am eigenen Leib erlebt wie es hergeht unter den Blut­sau­gern und Nacht­schat­ten­ge­wächsen dieser Welt. Malkovich kennen wir schon als mad scientist aus Stephen Frears genialem Mary Reilly, in der (Doppel)Rolle des Dr. Jekyll und des Mr. Hyde (ein Film übrigens, so beun­ru­hi­gend klaus­tro­pho­bisch wie keiner sonst, aber die Beengt­heit der Räume, das Dunkle, Gedrückte, Arti­fi­zi­elle kommt in Shadow of the Vampire durchaus auch zum Zuge, nur eben auf die nette Art). Allein Willem Dafoe fällt etwas aus dem Rahmen, immerhin hat er The Last Temp­ta­tion of Christ anzu­bieten, da war er bekannt­lich Jesus selbst – was nur auf den aller­ersten Blick ganz weit weg ist vom Vampir­thema...

Wir haben es nun im Fall von Shadow of the Vampire durchaus mit einem Film zu tun, der einige Ambi­tionen hat, auf das Sieger­trepp­chen der Filmkunst gehievt zu werden. Daher hier vorweg der Appell: lasst euch dadurch nicht den Spaß verderben! Ein bisschen präten­tiös kommt das Skript stre­cken­weise daher und wir wollen (Achtung: spoiler warning!!!) jetzt ganz schnell die Katze aus dem Sack lassen, was die große Erkenntnis angeht, die den Autor da ange­fallen hat: Die Kamera ist der Vampir, die Bilder, auf die Leinwand proji­ziert, sind der Schatten des Vampirs. Voilà. Das ist hübsch formu­liert, alles natürlich viel schöner noch bei Walter Benjamin nach­zu­lesen. Das Bild und der Tod, da gibt es unzählige Legenden. Ange­fangen bei den immer wieder gern wieder­holten Geschichten von primi­tiven Völkern, die sich nicht foto­gra­fieren lassen wollen aus Angst, die Kamera könnte ihnen die Seele rauben. Bis hin zu den filmi­schen Varianten zum Thema, Peeping Tom, Vertigo, etc. Das Kino, der Tod und die Unsterb­lich­keit – eine ménage-à-trois, die sich bewährt hat. Und man kann sich da neue, sinnlich-intel­li­gente Varianten einfallen lassen, wie allen voran Neil Jordan das getan hat mit Interview with the Vampire. Unser Dreh­buch­autor Steven Katz hat lediglich viel gelesen und brav wieder­ge­geben, deswegen ist das alles recht eigent­lich für die Katz. Aber einen Lapsus im Skript soll man dem Film ja ohnehin nicht anlasten und ein guter Regisseur ist durchaus in der Lage, derar­tiges en passant mitzu­schleifen ohne sich weiter darum zu bekümmern. E. Elias Merhige hier tut das sehr unauf­dring­lich und inter­es­siert sich dann klamm­heim­lich doch für ganz andere Dinge wirklich.

Vampire haben keine Lobby, deshalb darf man sie auch unge­straft als Metapher hernehmen für alles und jedes. Das mündet dann leicht ins Beliebige, ja Paradoxe. Murnaus Nosferatu ist selbst das beste Beispiel für diesen Zustand, hier haben Film­wis­sen­schaftler und Kritiker den Vampir wahlweise zum (for)shadow Hitlers, zum Sinnbild des Tyrannen wie auch zum Gleichnis des ewigen Juden, des Ahasver gemacht. Wie angenehm also, dass sich Merhige da zur Abwechs­lung ganz auf den Regisseur kapri­ziert.

Ein Halbgott in Weiß wie gesagt, der Filme­ma­cher als Medikus, als Medi­zin­mann (wo von allem ein wenig mitschwingt: dem Wahnsinn, dem Glaube, der Magie). Ein Gedanke, der uns Ciné­philen natürlich von Haus aus vernünftig erscheint. Umso besser, wenn die Mixtur auch mal bitter schmeckt, sich sogar ab und an als Placebo erweist. So manches Zellu­loider­zeugnis droht dann aller­dings ersatzlos gestri­chen zu werden von der Posi­tiv­liste künst­le­risch wert­voller Filme. Dabei könnten wir – wenn wir Film quasi auf Rezept verab­rei­chen wollten, ganz indi­vi­duell abge­stimmt auf die Leiden und Gebrechen des Patienten und allein der indi­vi­du­ellen Wirkung, der Heilkraft nach gemessen – endlich einmal wegkommen vom leidigen Kunst­be­griff. Nun ist es ja nicht so, als ob wir kein Vers­tändnis aufbrächten für die Grals­hüter der Filmkunst, vom Stand­punkt ihrer Geilheit aus betrachtet zumal. Der G-Punkt der Kunst- oder Kommerz-, der E oder U-Feti­schisten liegt natürlich im orgi­as­ti­schen Moment der Entschei­dung, im die-Guten-ins-Töpfchen-die-Schlechten-ins-Kröpfchen-Spiel. Trotzdem gehört die Fantasie entschieden nicht zensiert, die erotische schon gar nicht und deshalb soll den Bedürf­tigen ihr Kintopp vs. Kunstfilm, ihr Klassiker vs. Popcorn­film getrost zur weiteren Allein­un­ter­hal­tung gegönnt sein. Nicht ohne an dieser Stelle entschieden dem cine­as­ti­schen anything goes das Wort zu reden, versteht sich.

»Die Stimmung, die das Team allgemein beherrschte, war gute Laune mit Witz und Spott gemischt,« erzählte einer über die Zusam­men­ar­beit mit Murnau. »Unein­ge­weihte, die in diesen Kreis traten, waren verblüfft, sich über Scherz und Ernst nicht mehr auszu­kennen. Es war der Übermut derer, die sich bewusst waren, etwas Unge­wöhn­li­ches zu schaffen.« F.W. Murnau als Mittel­punkt einer cine­as­ti­schen Spaß­ge­sell­schaft also, wider die Verbis­sen­heit, die Humor­lo­sig­keit, die Selbst­ge­rech­tig­keit der Hüter von Kunst und Kultur – das macht ihn uns gleich sympa­thisch. Der Schatten dieses Übermuts ist auch in Shadow of the Vampire zu spüren. Kino ist, das ist das schönste Fazit aus diesem Film, eine fröhliche Wissen­schaft. Regine Welsch
http://www.rogerebert.com/reviews/shado ... mpire-2001 ***1/2

Código: Seleccionar todo

Complete name                    : Shadow of the vampire (2000) 720p BDRip x264 ger-eng+subs.mkv
Format                           : Matroska
File size                        : 3.86 GiB
Duration                         : 1h 35mn
Overall bit rate                 : 5 794 Kbps
Encoded date                     : UTC 2015-10-17 17:34:51
Writing application              : mkvmerge v7.8.0 ('River Man') 32bit built on Mar 27 2015 16:18:02
Writing library                  : libebml v1.3.1 + libmatroska v1.4.2

Video
ID                               : 1
Format                           : AVC
Format/Info                      : Advanced Video Codec
Format profile                   : High@L4.1
Format settings, CABAC           : Yes
Format settings, ReFrames        : 5 frames
Codec ID                         : V_MPEG4/ISO/AVC
Duration                         : 1h 35mn
Bit rate                         : 5 024 Kbps
Width                            : 1 280 pixels
Height                           : 544 pixels
Display aspect ratio             : 2.35:1
Frame rate                       : 23.976 fps
Color space                      : YUV
Chroma subsampling               : 4:2:0
Bit depth                        : 8 bits
Scan type                        : Progressive
Bits/(Pixel*Frame)               : 0.301
Stream size                      : 3.27 GiB (85%)
Writing library                  : x264 core 67 r1128M 682b54d
Encoding settings                : cabac=1 / ref=5 / deblock=1:0:0 / analyse=0x3:0x2 / me=umh / subme=7 / psy_rd=1.0:0.0 / mixed_ref=1 / me_range=16 / chroma_me=0 / trellis=1 / 8x8dct=1 / cqm=0 / deadzone=21,11 / chroma_qp_offset=-2 / threads=3 / nr=0 / decimate=1 / mbaff=0 / bframes=3 / b_pyramid=1 / b_adapt=0 / b_bias=0 / direct=3 / wpredb=1 / keyint=300 / keyint_min=30 / scenecut=40 / rc=2pass / bitrate=5024 / ratetol=1.0 / qcomp=0.60 / qpmin=10 / qpmax=51 / qpstep=4 / cplxblur=20.0 / qblur=0.5 / ip_ratio=1.40 / pb_ratio=1.30 / aq=1:1.00

Audio #1
ID                               : 2
Format                           : AC-3
Format/Info                      : Audio Coding 3
Mode extension                   : CM (complete main)
Codec ID                         : A_AC3
Duration                         : 1h 35mn
Bit rate mode                    : Constant
Bit rate                         : 384 Kbps
Channel(s)                       : 6 channels
Channel positions                : Front: L C R, Side: L R, LFE
Sampling rate                    : 48.0 KHz
Bit depth                        : 16 bits
Compression mode                 : Lossy
Stream size                      : 262 MiB (7%)
Language                         : German

Audio #2
ID                               : 3
Format                           : AC-3
Format/Info                      : Audio Coding 3
Mode extension                   : CM (complete main)
Codec ID                         : A_AC3
Duration                         : 1h 35mn
Bit rate mode                    : Constant
Bit rate                         : 384 Kbps
Channel(s)                       : 6 channels
Channel positions                : Front: L C R, Side: L R, LFE
Sampling rate                    : 48.0 KHz
Bit depth                        : 16 bits
Compression mode                 : Lossy
Stream size                      : 262 MiB (7%)
Language                         : English

Text #1
ID                               : 4
Format                           : UTF-8
Codec ID                         : S_TEXT/UTF8
Codec ID/Info                    : UTF-8 Plain Text
Language                         : English

Text #2
ID                               : 5
Format                           : UTF-8
Codec ID                         : S_TEXT/UTF8
Codec ID/Info                    : UTF-8 Plain Text
Language                         : Spanish
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen
Imagen

eD2K link Shadow of the vampire (2000) 720p BDRip x264 ger-eng+subs.mkv [3.86 Gb] 
Español subtítulos son mkv, una pista de audio en español no he encontrado

Re: Shadow of the Vampire (E. Elias Merhige, 2000) BDRip 720p VOSE

Publicado: 20 Oct 2015 17:33
por ostrata
Gracias. :)

Saludos.

Re: Shadow of the Vampire (E. Elias Merhige, 2000) BDRip 720p VOSE

Publicado: 21 Oct 2015 01:24
por tonapar1
Muchas gracias por el ripeo, initiand. Un saludo

Re: Shadow of the Vampire (E. Elias Merhige, 2000) BDRip 720p VOSE

Publicado: 24 Oct 2015 14:02
por yojimbo
Muchas gracias, Initiand.

Re: Shadow of the Vampire (E. Elias Merhige, 2000) BDRip 720p VOSE

Publicado: 26 Oct 2015 22:52
por orsonwelles
Estoy de acuerdo contigo. Es una buena pelicula. Muchas gracias Initiand :aplauso: :aplauso: