Se trata de un drama histórico "serio", con un vestuario y unos decorados más cuidados de lo que era habitual. En suma, algo que pudiera agradar a la burguesía y las élites culturales de la época.
Es prácticamente teatro filmado. Los planos fijos se corresponden con las distintas escenas y sólo adquieren un cierto dinamismo por el movimiento (también teatral) de los actores en su interior.
Curiosamente, el único juego con el montaje se produce durante el asesinato del duque, el cual es apuñalado mientras atraviesa tres habitaciones, Es una ruptura que encaja bien con el dramatismo de la situación.
Aunque hoy en día nos resulte algo pasada de moda, creo que hay que verla, pues abrió nuevos caminos a lo que con el tiempo llegaría a ser realmente el "Séptimo Arte".
Gracias por traerla, Lobo.
