Como ya las he visto todas, os puedo asegurar que, dejando a un lado los tanteos iniciales, son bastantes las que pueden calificarse como "obras maestras" (perdón por usar este término tan discutible, pero el entusiasmo me ciega), las cuales están a la altura de trabajos posteriores más conocidos (y reconocidos). Por ejemplo, y aun admitiendo la excelencia de ambas, prefiero la versión muda de "Historia de hierbas errantes" ("Ukigusa monogatari") (1934) al "remake" de 1959, pero aquí entraríamos en el terreno de los gustos personales.
Cuando he dicho que he visto "todas" las películas de Ozu, me refería lógicamente a las que se conservan (incluyendo versiones "abreviadas" o incompletas y hasta algún documental). Por desgracia, una gran parte de su obra se ha perdido.
Esta primera película del ciclo puede desconcertar (o decepcionar) a más de uno. Se trata, como ya se ha dicho, de una especie de "resumen" de otra versión mucho más larga (unos 77'), que hoy en día se da por desaparecida. Esto explica su carácter episódico, sus bruscas elipsis y su ritmo acelerado.
A pesar de ello, pueden apreciarse algunas de las características de la etapa inicial del director: la influencia del cine norteamericano, que tanto admiraba (hasta aparece el póster en inglés de una película de dicha nacionalidad); el retrato de la realidad social de su época filtrándose sutilmente en la trama; encuadres que anuncian lo que será su estilo posterior; el tono de comedia matizado con una cierta melancolía por el amor (en otros casos será la juventud) que se va...
Este ciclo puede contribuir a deshacer algunas tópicos que giran en torno al cine de Ozu. Me refiero al tono aparentemente sereno y a los encuadres fijos milimétricamente compuestos, que caracterizan la (por otra parte, genial) etapa de madurez del director.
Aquí veremos movimientos de cámara, uso expresionista de las sombras, referencias al cine cómico norteamericano, al cine de gángters,...
La obra de Ozu constituye un proceso de búsqueda y depuración que alcanzará sus máximos logros en su etapa final. Ello no impide que, ya en sus comienzos, podamos encontrar relucientes joyas como las que sin duda nos va a deparar este ciclo.
Muchas gracias, fifole, Holleymartins y Eddie, por esta iniciativa.