The Duchess of Buffalo (Sidney Franklin, 1926) VHSRip VOSE
Publicado: 25 Jul 2017 20:15
Eddie Constanti presenta...

THE DUCHESS OF BUFFALO (1926)
IMDB

Directed by
Sidney Franklin
Writers:
Max Brod ... (play)
Hanns Kräly ... (as Hans Kraly)
George Marion Jr. ... (titles)
F. Martos ... (play)
Cast:
Constance Talmadge ... Marian Duncan
Tullio Carminati ... Vladimir Orloff
Edward Martindel ... Grand Duke Gregory Alexandrovich
Rose Dione ... Grand Duchess Olga Petrovna
Chester Conklin ... Hotel Manager
Lawrence Grant ... Commandant
Cinematography by
Oliver T. Marsh
Film Editing by
Hal C. Kern
Art Direction by
William Cameron Menzies
Produced by
Joseph M. Schenck

Sinopsis:
Una bailarina norteamericana llega a la Rusia prerrevolucionaria y encandila a un teniente y al gran duque. A quien ama es al primero, pero quien tiene el poder es el segundo, que no sólo aparta a su rival en amores sino que obliga a la danzarina a quererlo por la fuerza. Sin embargo, entra en escena la esposa del gran duque, que ya está hasta el gorro de los devaneos de su marido; ésta descubre las maquinaciones del infiel y le sigue hasta un hotelito de provincias, donde la prevista cita a dos se convertirá en una pesadilla para cuatro.

Una de esas "pequeñeces" que corren desde hace años por Youtube y otros lugares y que a fuerza de parecernos cotidianas no les damos importancia. Y sin embargo, la tienen. La dirige Sidney Franklin y la interpreta la hermanísima de las Talmadge, Constance, que aquí nos vuelve a demostrar su bis cómica poco aprovechada en el Hollywood de aquellos años. Algo parecido a lo que le sucedió a la maravillosa Marion Davies.
Una bailarina norteamericana llega a la Rusia prerrevolucionaria y encandila a un teniente y al gran duque. A quien ama es al primero, pero quien tiene el poder es el segundo, que no sólo aparta a su rival en amores sino que obliga a la danzarina a quererlo por la fuerza. Sin embargo, entra en escena la esposa del gran duque, que ya está hasta el gorro de los devaneos de su marido; ésta descubre las maquinaciones del infiel y le sigue hasta un hotelito de provincias, donde la prevista cita a dos se convertirá en una pesadilla para cuatro.
Hablemos de esa cita, donde confluye toda la acción desarrollada anteriormente. Hay puertas que se cierran, armarios que contienen cuerpos expectantes, equívocos, erotismo "a caballo" (no os lo cuento), criadas que entran y salen a destiempo, acuerdos de última hora para salvar el culo de su excelencia... Media hora de gozoso disloque que merece la pena haber esperado hasta entonces una trama no demasiado brillante. Si Lubitsch llega a pillar ese argumento, estaríamos hablando de otra más de sus obras maestras. De cualquier forma, Franklin salva el tipo con soltura y nosotros sonreímos unos minutos, que buena falta nos hace a todos.
Constance Talmadge está estupenda: pizpireta, chispeante, llena de gestos acertados. La acompaña un acartonado Tullio Carminati, italiano afincado en Hollywood, que se mueve siempre sin saber muy bien dónde poner los pies. Añadamos que las escenas de las preparaciones en el hotel para recibir a la gran duquesa están llenas de sarcasmo y que al gran duque terminamos odiándolo por su persistencia en llevar a la cama a la Talmadge.
Un juguete cómico muy bien llevado.
CAPTURAS:





DATOS:

THE DUCHESS OF BUFFALO (1926)
IMDB

Directed by
Sidney Franklin
Writers:
Max Brod ... (play)
Hanns Kräly ... (as Hans Kraly)
George Marion Jr. ... (titles)
F. Martos ... (play)
Cast:
Constance Talmadge ... Marian Duncan
Tullio Carminati ... Vladimir Orloff
Edward Martindel ... Grand Duke Gregory Alexandrovich
Rose Dione ... Grand Duchess Olga Petrovna
Chester Conklin ... Hotel Manager
Lawrence Grant ... Commandant
Cinematography by
Oliver T. Marsh
Film Editing by
Hal C. Kern
Art Direction by
William Cameron Menzies
Produced by
Joseph M. Schenck

Sinopsis:
Una bailarina norteamericana llega a la Rusia prerrevolucionaria y encandila a un teniente y al gran duque. A quien ama es al primero, pero quien tiene el poder es el segundo, que no sólo aparta a su rival en amores sino que obliga a la danzarina a quererlo por la fuerza. Sin embargo, entra en escena la esposa del gran duque, que ya está hasta el gorro de los devaneos de su marido; ésta descubre las maquinaciones del infiel y le sigue hasta un hotelito de provincias, donde la prevista cita a dos se convertirá en una pesadilla para cuatro.

Una de esas "pequeñeces" que corren desde hace años por Youtube y otros lugares y que a fuerza de parecernos cotidianas no les damos importancia. Y sin embargo, la tienen. La dirige Sidney Franklin y la interpreta la hermanísima de las Talmadge, Constance, que aquí nos vuelve a demostrar su bis cómica poco aprovechada en el Hollywood de aquellos años. Algo parecido a lo que le sucedió a la maravillosa Marion Davies.
Una bailarina norteamericana llega a la Rusia prerrevolucionaria y encandila a un teniente y al gran duque. A quien ama es al primero, pero quien tiene el poder es el segundo, que no sólo aparta a su rival en amores sino que obliga a la danzarina a quererlo por la fuerza. Sin embargo, entra en escena la esposa del gran duque, que ya está hasta el gorro de los devaneos de su marido; ésta descubre las maquinaciones del infiel y le sigue hasta un hotelito de provincias, donde la prevista cita a dos se convertirá en una pesadilla para cuatro.
Hablemos de esa cita, donde confluye toda la acción desarrollada anteriormente. Hay puertas que se cierran, armarios que contienen cuerpos expectantes, equívocos, erotismo "a caballo" (no os lo cuento), criadas que entran y salen a destiempo, acuerdos de última hora para salvar el culo de su excelencia... Media hora de gozoso disloque que merece la pena haber esperado hasta entonces una trama no demasiado brillante. Si Lubitsch llega a pillar ese argumento, estaríamos hablando de otra más de sus obras maestras. De cualquier forma, Franklin salva el tipo con soltura y nosotros sonreímos unos minutos, que buena falta nos hace a todos.
Constance Talmadge está estupenda: pizpireta, chispeante, llena de gestos acertados. La acompaña un acartonado Tullio Carminati, italiano afincado en Hollywood, que se mueve siempre sin saber muy bien dónde poner los pies. Añadamos que las escenas de las preparaciones en el hotel para recibir a la gran duquesa están llenas de sarcasmo y que al gran duque terminamos odiándolo por su persistencia en llevar a la cama a la Talmadge.
Un juguete cómico muy bien llevado.
CAPTURAS:





DATOS:
Spoiler:
ENLACE:
The Duchess of Buffalo.avi [1.04 Gb] 
SUBTÍTULOS:
TÍTULOS DE CRÉDITO:
Eddie Constanti (copia; reseña; sincronización, revisión y traducción de subtítulos)
