professor keller escribió:Atticus Finch escribió:¿se atreverán a levantar las alfombras, como deseamos la inmensa mayoría del pueblo?
Tal vez se atrevan si esa inmensa mayoría del pueblo los acompaña efectivamente, con una presencia concreta. Más allá del específico panorama español, del que prefiero no hablar por ser extranjero, creo que en un mundo como el de hoy, con estados tan delbilitados en su soberanía, habría que contar un enorme poder político para poder levantar todas las alfombras de un día para el otro y quedar de pie para gobernar. Ese poder nunca lo dan las urnas, no importa por cuánta mayoria de votos se gane. Ese poder se adquiere gradualmente, a través de una gestión abierta a la participación popular. Como argentino y como tipo de izquierda tengo muchas cosas para decir respecto del gobierno de Cristina Kirchner, por ejemplo, porque tengo desacuerdos básicos en cuestiones de economía, salud y educación. No obstante, sería un necio si no me diera cuenta de que esta gestión está triunfando en el aspecto político, porque le ha ido otorgando gobernabilidad a un tipo de gestión que si bien no tiene completa autonomía frente al capital financiero, logra mantener un eje de prioridades puesto en el desarrollo tecnológico y el crecimiento productivo. Para poder hacer cambios, primero hay que poder gobernar.
El problema de España va más allá de la falta de soberanía nacional en el marco político-económico actual (en lo que llamamos "neoliberalismo"). Va también más allá de que se trate de una oligarquía y no de una democracia (ya se mire desde una óptica liberal atendiendo a la separación de poderes, que es lo que define la democracia, ya se mire desde una óptica de "izquierda", atendiendo a lo que conocemos como "democracia social", es decir, a la participación y soberanía ciudadana en las decisiones de sus representantes políticos). Más allá de todo eso, digo, va el problema español. Me estoy refiriendo al euro, a la arquitectura de la eurozona tal y como fue constituida. Un problema que afecta a España, a Portugal, a Italia, a Grecia, a Bélgica... y ya a Francia (atención a las encuestas de este pasado agosto: más de la mitad de los franceses quieren abandonar el euro).
A vuelapluma: ¿por qué el euro supone un problema para gran parte de los países que forman parte de la unión monetaria? Básicamente porque 1) no existe unión fiscal (existiendo, sin embargo, una política de cumplimiento de déficit común, lo que, dirigido o impuesto desde Alemania, o mejor dicho, desde el Bundesbank, significa adoptar o aceptar políticas suicidas, que endeudan de manera progresiva e irrefrenable a los Estados), 2) la estructura política de la eurozona no es democrática, de modo que una camarilla de políticos (y banqueros) a los que nadie ha elegido deciden (como si se tratara de un politburó) lo que es "mejor" para los europeos, negando, además, la soberanía particular de cada Estado (destitución de Papandreu, Zapatero arrodillándose ante Merkel en 2010, punto de partida de la catástrofe española, agravada por la mafia organizada que ahora se encuentra en el poder, el propio Berlusconi depuesto y sustituido por un agente de las finanzas...), 3) no hay soberanía monetaria, lo que impide a los Estados de los países más afectados ajustar sus balanzas de pagos, disponer de liquidez, etc., teniendo que recurrir a un mayor endeudamiento con quien presta (el BCE) y lo más importante, 4) que dicho BCE (Banco Central Europeo) funciona, siendo una institución pública, como un organismo privado (es decir, defendiendo intereses privados), puesto que la legislación de la eurozona fue creada y aprobada de tal modo que el BCE les presta dinero a los bancos, no a los Estados, y a un interés muy bajo, para que después estos bancos, subiendo el interés, compren deuda de dichos Estados, convirtiéndose así en sus acreedores y dictando, en consecuencia, las políticas económicas de los gobiernos de turno.
El euro es una ratonera y explotará antes o después. Y cuanto más tarde suceda, mayor será la gangrena. Pero, mientras, los medios de comunicación, los políticos que acríticamente se echaron en brazos de semejante proyecto, etc., seguirán metiendo miedo, hablando de pérdidas adquisitivas del 40% para todos en caso de ruptura de la eurozona, etc. Lo que no dicen (aparte de impedir todo debate sobre ello) es que, por ejemplo aquí en España, en estos cinco años de crisis profunda (no desde el 2008, que ya era grave, sino desde el 2010, cuando pasamos a ser colonia del Bundesbank), la mayor parte de los españoles han perdido ya aproximadamente entre un 25% y 30% de su poder adquisitivo, de su riqueza. Y mientras, la deuda aumenta: la pública pasó del 30% (antes de la crisis) a casi el 100% y la privada es ya, proporcionalmente, la más alta del mundo junto a la japonesa y la norteamericana (pero careciendo de industria y sector financiero adecuados para afrontarla).
Ahora que el gobierno siga vendiendo esperanza y mentiras...
El país va a estallar, es inevitable.
Saludos.