
Antono Caño, director de EL PAÍS, fue especialmente beligerante el pasado 28 de septiembre, después de que Pedro Sánchez se negara a dimitir tras el golpe de Estado que tuvo lugar en la Ejecutiva socialista, con 17 marchas voluntarias. En un tajante editorial, puso en duda la honorabilidad del político madrileño y le acusó de conducir al PSOE hacia el suicidio político. "Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso", manifestó.
Desde el 26 de junio y hasta esa fecha, El País dedicó 42 portadas y 26 editoriales para tratar de debilitar la figura del líder socialista y acercar al PSOE hacia la abstención en la sesión de investidura de Mariano Rajoy. Una auténtica campaña que ha provocado un éxodo de suscriptores.
MIENTRAS TANTO EN BRUSELAS
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