Juramentado escribió:No hace falta tener delitos de sangre para ser terrorista, no pongas palabras en mi boca que no he dicho. Otegi fue miembro de ETA o sea, terrorista sin comillas, así lo dijo la Audiencia Nacional que yo sepa. El Dassh también tiene gente preparando los atentados, dando cobijo a los asesinos, adoctrinando, captando miembros,... que siguen siendo terroristas, aunque no sean los que directamente aprietan el gatillo.
Es bastante escandaloso la doble vara de medir de la izquierda española en ciertos temas: terrorismo (si es de tipo independentista, lo aplauden o le ríen las gracias - véase las declaraciones de Garzón o la actitus de la CUP), la religión (van a saco con el catolicismo pero ojito con meterse con los amigos árabes - Palestina, Irán, ... a pesar de que allí no se respeten los derechos humanos básicos, lo mismo si hablamos de los derechos de las mujeres,...).
En fin, esa incongruencia es la que a ojos de muchos les hace perder credibilidad.
Yo no he puesto nada en su boca. He diferenciado entre delitos de sangre y otros delitos. No hay pruebas de que Otegi haya ordenado ningún asesinato. Otra cosa es que se haya sido condenado por pertenencia a ETA por haber hecho de portavoz. La diferencia la he señalado por comparación con el Daesh, no por simpatía, no insinúe usted tampoco lo que yo no he dicho ("doble vara de medir", "reír las gracias"), que eso se acerca al delito de calumnia.
En cuanto a lo que es escandaloso, ya que ataca usted a la izquierda reventando un hilo de debate con tamaña generalización, entonces pregúntese por la derecha española, que no ha condenado el franquismo, del que viene gran parte de ella, incluyendo el fundador del Partido Popular, Manuel Fraga Iribarne, ministro durante la dictadura y al que se habría acusado de delitos de sangre (por ejemplo, por el asesinato de Julián Grimau) en muchos otros países. Decir que la izquierda le ríe las gracias al terrorismo sí que es sorprendente viniendo de la derecha española, que nunca ha condenado el fascismo y cuando muchos de sus votantes, periodistas e ideólogos justifican abiertamente el "mal menor" de la dictadura de Franco.
Sobre el mundo árabe: esos integristas, financiados por Occidente (exceptuando el caso palestino), nunca han tenido ninguna relación con la izquierda. En cambio, históricamente, ayer y hoy, sí mucha con la derecha, empezando por los moros que se traía Franco a violar rojas y destripar rojos. Otros casos serían los talibanes degollando soldados soviéticos a los pies de los tanques o los mercenarios que han reventado recientemente Libia o Siria. “La doble vara de medir de la izquierda” es un invento de los medios de la caverna española.
No ha aportado ninguna prueba de que el gobierno de Venezuela haya dado órdenes de matar a nadie.
Ha sido un placer.