Me habré explicado mal. La plusvalía es la diferencia entre el valor rendido por la fuerza de trabajo (es decir, de la mercancía producida por el obrero) y el valor de la misma fuerza de trabajo (salario). El primero es el precio de la mercancía. Pero como los lectores de Marx saben, ese precio no es el dinero (que es una mercancía más, como pueden ser los plátanos o las entradas de cine) sino el tiempo de trabajo socialmente necesario en el conjunto del sistema para producir dicha mercancía (medido en horas/hombre). Para el salario del obrero (que es otra mercancía) vale lo mismo: su precio es el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir ese obrero.Antifa escribió:Perdona pero no. La plusvalía ni se genera rebajando costes, ni alargando jornadas laborales, ni incrementando el nivel tecnológico. Creo que estás confundiendo plusvalía con beneficio y son cosas distintas. La plusvalía en terminología marxista (la original) es la diferencia entre el capital invertido por el capitalista y el beneficio final que resulta del trabajo del obrero, y que el capitalista se apropia de forma desproporcionada. Por esto los liberales inteligentes, que temían una revolución mundial, hicieron concesiones no solamente mediante subsidios y protección estatal sino mediante políticas fiscales progresivas.loperena escribió:Yo no lo veo así. La plusvalía no se genera rebajando costes de las fuerzas productivas (salarios), ni alargando jornadas laborales (hay una limitación física), sino incrementando el nivel tecnológico de los sistemas de producción que reduzca el número de horas/hombre que de promedio incorpora una mercancía en el conjunto del sistema. Eso se llama racionalización de la producción (y no es menospreciable, pues el comunismo la introduce en su planificación centralizada). Este sistema de producción de plusvalía es perfecto para el sistema capitalista porque es compatible con la elevación del "nivel de vida general", con el consumo masivo y, por tanto, con la ampliación del mercado.
Entonces para crear plusvalía o bien se reducen salarios o bien tiempos de producción.
Si en el sistema se emplea fuerza de trabajo de forma más racional (esto es, implantando un sistema de producción tecnológicamente más avanzado), entonces esa fuerza de trabajo puede llegar a producir mercancías equivalentes a su salario en menor tiempo que otra fuerza de trabajo menos racionalmente utilizada.
Esto produce en el comprador de la fuerza de trabajo un margen suficiente como para comprar esa fuerza de trabajo en mejores condiciones para ella misma (incremento salarial) e incrementar paralelalmente su nivel de explotación (plusvalía).
Es la paradoja: el incremento de plusvalía es coherente con el incremento de la riqueza del obrero. Lo que pasa es que a menudo pensamos que el capitalismo se ha quedado en el siglo XIX.