Poslednij attraktsion (La última atracción), 1929
Goroda i gody (Las ciudades y los años), 1930
Las dos fueron ya citadas en este foro. Son bastante desconocidas, pero merecen no serlo.
La primera aborda la Revolución desde la mirada de una compañía de circo ambulante: sus integrantes se ven primero forzados por un comisario rojo (en el que se fija la funambulista, desatando los celos de su compañero en la cuerda) a hacer representaciones propagandísticas; después caen en manos de los blancos, que no están dispuestos a soltarlos hasta conocer la identidad del comisario. Dado que todo se orienta hacia una progresiva toma de conciencia, haría una buena sesión doble con
Raba lyubvi (Esclava del amor), 1976, una de las obras maestras del cine ruso moderno.
La segunda es una historia de lealtades que tiene como protagonistas a un pintor ruso afincado en Alemania, que acaba volviendo a su país para unirse a la Revolución, a un izquierdista alemán, amigo suyo, que termina en Rusia por la misma razón, y al mecenas del primero, con el que se reencontrarán en el frente, en bandos opuestos. Estructurada
in medias res (en realidad
in extremis, dando paso a un largo
flash-back), cuenta con varias escenas antológicas (la huida del pintor de una turba enfurecida de alemanes que quieren lincharlo cuando se enteran de que acaba de declararse la guerra entre su país y Rusia, y el desenlace final).
A pesar de habérsele sacado suficiente partido al potencial de la historia en ambos casos, me habría gustado poder ver remakes de estas películas. En las dos hay un conflicto sentimental (la funambulista colada por el bolchevique, su compañero colado por ella; el pintor que traiciona a sus camaradas no sólo por estar en deuda con su antiguo mentor, sino por que éste le lleve una carta suya a la mujer soñada en la lejanía de Alemania) que es determinante para el desarrollo de la historia, pero que sin embargo no se desarrolla, en ninguno de los casos, con suficiente claridad ni con suficiente dramatismo.
A fin de cuentas, ¿qué puede arrastrar, impulsar o vapulear a un hombre todavía más que el torbellino de los acontecimientos, sino una mujer?