professor keller escribió:MOLIST escribió:(...) simplemente me tomo un poco de descanso porque resulta un poco agotador, a veces al menos, ser la única persona que pasa por aquí (o al menos que lee lo que escribimos) a la que le gusta John Ford y en cambio no es muy admiradora que digamos de la mayoría de los films de Pontecorvo o Costa Gavras.
Debes estar de coña.. ¡Pero si este foro es el
Fort Ford!

Diría, por el contrario, que yo soy el único en este foro a quien no le gusta John Ford (había más, pero me han dejado solo...

) Así que ya ves. De todas maneras, el western reviste tan poco interés para mí que seguro no debatiremos por él: no me despierta siquiera pasión para discutir, y eso en mí es hasta preocupante...
Personalmente encuentro tus intervenciones muy enriquecedoras, porque has visto mucho más cine que yo, y la detallada exposición de tus argumentos me abre nuevas perspectivas o bien me estimula a ver cosas que todavía no vi. Estar de acuerdo no es necesario. A mi modo de ver, el acuerdo es algo que cobró especial relevancia en estos tiempos de (agotadora e hipócrita) corrección política. No me parece algo tan relevante en la comunicación. La sinceridad lo es mucho más.
Saludos, Molist

Quizá exageré un poco en que era el único defensor de Ford por aquí (lo dije con una intención provocadora para que los otros admiradores también escribieran cuando éste recibía una ataque, ya que últimamente me tocaba asumir siempre ese papel), eso sí te diría que ya no estás solo, ni mucho menos, ya que en los últimos tiempos es la tónica predominante (insisto en que me refiero exclusivamente a los últimos meses). Lógicamente todos tenemos nuestras fobias particulares (y quizá tengamos argumentos muy convincentes para las mismas), yo ya he reconocido algunas de las mías en alguna ocasión como Juan Sebastian Bach (de hecho con la música sacra en general y con la del barroco especialmente), ciertos escritores del Boom (ya hablamos al respecto con otros compañeros en su momento), eso sí tengo que reconocer que el paso del tiempo (y las revisiones o relecturas) relativizan algunas de esas fobias (por ejemplo yo tenía mis problemas con el Dostoievski mayor (prefería siempre las obras menos ambiciosas y conocidas) debido al sopor que me produjeron (en su momento)
Crimen y castigo y
Los hermanos Karamazov (y por mucho que reconociera en esta última una brillantez y complejidad tan descomunal como indiscutible que me llevara a entender a Freud cuando decía que Los karamazov era la novela más compleja jamás escrita) pero estoy leyendo en estos momenos
Los demonios y me está pareciendo (me quedan apenas 200 páginas de las 900 que tiene en mi edición) una de las experiencias más electrizantes (perdón por la cursilería) e inolvidables que he tenido en muchísimo tiempo. Ya me estoy buscando una buena edición de
El idiota y, por supuesto, no descarto regresar a los dos libros más famosos de este autor. Esto es, a veces nos equivocamos, cambiamos, evolucionamos (no necesariamente a mejor, me temo) y por eso no hay que cerrar nunca ciertas puertas. Quién sabe si algún día Bach o Handel encontrarán su momento, aunque de momento no veo cercano ese día.
Nuevamente agradezco tus palabras

e insisto en que no me he jubilado (ni mucho menos) sino que me he tomado un descanso, seguramente para volver más cabezón. Y por supuesto comparto tus apreciaciones al ciento por ciento. Hay veces (demasiadas veces) que parece que nos encanta que nos digan cuanta razón tenemos (y ya de paso los guapos, simpáticos y bien provistos que estamos) cuando en esos casos sobra el debate y lo único que hace falta es formar un club en el que todos sean iguales, piensen lo mismo y tengan el mismo timbre de voz. Vamos que las pesadillas de George Orwell y Aldous Huxley están a un paso.
No creo que sea una persona que me caracterice por haber visto mucho cine (en esto creo que estoy bastante cerca de ti). Y tampoco es una cosa que me preocupe en exceso, no me obsesiona la idea de ver 70 películas de Ozu o Naruse por muy admirables que me parezcan (normalmente) las películas de estos cineastas. La vida por motivos de trabajo, familia y otras historias nos deja unas serie de horas (variables) para nuestros placeres y aunque el cine se encuentre entre los míos en un lugar preferencial (incluso después de haber sacrificado aquellos que uno tuvo en el pasado como el ensayo, el cómic o ciertos deportes) hay otros que ocupan un lugar similar, cuando no superior (literatura y música), por ejemplo yo este mes apenas he visto 7 u 8 películas.
Bueno acabo que habré abandonado (momentáneamente) algunas cosas pero la manía de hacer interminables los mensajes todavía la conservo. Un saludo

y hasta futuros debates

que no serán sobre Ford o el western.