Phillys escribió:Mi querido Chuschao. El ojo ya se lo he echado. Supongo que como toda mujer que se precie adoradora de Douglas, esperaba otro final.
Voy a spoilear, el que tenga miedo, que no siga.
El Douglas está aburrido de su buena mujer. Pero al final se queda con ella. No porque vaya a ser más feliz, sino por todo lo que puede perder de quedarse con la rubia. (Trabajo, hijo, bla bla)
La rubia quiere que las cosas sigan igual, y eso es imposible. Eso tiene que avanzar o para bien o para mal. Al final se vuelve con el ave fría de su marido porque el Douglas pasa de ella.
La mujer del Douglas, que cinco segundos después de decirle "No quiero ver tu cara" se le acerca en plan "No me dejes que te necesito para vivir" Todo un ejemplo de coherencia.
El marido de la rubia, que sólo se debió empalmar cuando le hizo el hijo, si no, no me lo explico. Tienes delante a semejante cañón que te pregunta: "¿No me deseas?" Y la respuesta es, "Ejem, claro, oye que voy a cambiar la bombilla del sofá, ejem, que preguntas tienes hija.
La madre de la rubia. Que no sé que pinta ahí.
...
Bueno, lo que destacas son incoherencias morales, o comportamientos no ejemplares, o cobardías, o decisiones manifiestamente mejorables, o no sé cómo llamarlo. Pero ese tipo de situaciones-reacciones son muy frecuentes en la vida real. Entonces, a mí lo que veo no me resulta incoherente, ni tramposo, vamos, que me resulta creíble, que creo que es lo que pide la clave narrativa de la peli.
Seguramente y dada la fecha y país de la peli no fuera posible llegar a desenlaces de otro tipo. Al fin y al cabo las respectivas parejas no han hecho, digamos, nada malo para merecer un abandono. Hablando siempre, como digo, desde el punto de vista moral y comercial de la época.