Eddie Constanti escribió:professor keller escribió:Entro al topic con los pies de punta, porque justo las películas que prefiero son las que menos le gustan a Molist: Nashville y Shortcuts.
Altman no tuvo un petardazo sino varios. Las razones de sus fallos son complejas, pero conociéndolo y conociendo su cine creo que sus errores se debieron principalmente a su permanente intento de renovarse, lo cual me parece una actitud artísticamente irreprochable.
Para mí su versión de The Long Goodbye es lo mejor que le ha pasado a Chandler, y su versión de Marlowe la que mejor se ajusta a la psicología del personaje. Que algunas personas sólo puedan concebir a Marlowe vestido de gabardina es algo que está más allá de Chandler y de Altman.
Además de las tres nombradas, mi lista de favoritas incluye:
Gosford Park (2001)
Kansas City (1996)
The Player (1992)
3 Women (1977)
The Long Goodbye (1973)
Images (1972)
McCabe & Mrs. Miller (1971)
That Cold Day in the Park (1969)
Chandler nunca retrató a Marlowe con gabardina, querido profesor. Te lo dice alguien que, modestamente, no sólo ha leído todos sus cortos y novelas largas, sino que las ha diseccionado a conciencia en reuniones de autores de novela negra, en programas de radio y en encuentros con jóvenes escolares amantes del género. Chandler es mi autor de cabecera y --lo siento si suena pedante--, incluso le dediqué una de mis novelas (que el cielo me perdone por tanta osadía).
Para Chandler, Marlowe es un tipo solitario, sin destino, cínico porque lo que ha visto le ha vuelto así, brutal como su propia lógica y sin embargo, en el fondo, comprensivo con las debilidades humanas. Marlowe a veces peca de inocencia, es misógino porque, aunque nunca lo reconozca, teme a las mujeres (sólo en su último libro, inacabado, se permite vislumbrar un enlace más o menos estable); y nunca, nunca, peca de moralista. La fatalidad que le envuelve no se lo permite.
Por todo ello, Marlowe es un ser humano, en quien nos podemos reconocer todos, con sus defectos y sus posibles virtudes. No es un títere bobalicón como lo pintan Altman y Gould. No es una burla sangrienta como se muestra en "The long goodbye". Y repito, nunca llevó gabardina.
Es absolutamente innecesario tu recelo, Profesor Keller, porque creo que cada persona tiene derecho a expresar libremente sus gustos, y tanto Nashville como Short Cuts son películas que tienen un prestigio innegable hasta el punto de estar consideras cumbres absolutas de sus respectivas décadas. De todas formas Short Cuts no me parece una de sus peores películas simplemente la considero sobrevalorada (partiendo del gran prestigio que tiene), de hecho si me abstraigo de dicho prestigio me parece una película interesante. Con Nashville sin que tengo serios problemas y aunque me irrita menos que O.C. and Stiggs, Popeye o Pret-a-porter la considera absolutamente fallida, por ejemplo prefiero la extrañas (y para mi irregulares) Quintet y Images.
En cuanto a lo de la polémica sobre sus adaptación de Chandler ya he escrito algo antes pero creo que Altman tenía derecho a ser infiel al universo de Chandler (como insisto también lo fue Hawks) a igual que tú, Eddie (y felipemarlou), lo tenéis para detestarla (el cine está lleno de infidelidades hacia autores tan enormes como Shakespeare, Tolstoi, Sófocles o qué sé yo Henry James). Yo también me considero un admirador de Chandler (y de toda su escuela desde Ross MacDonald hasta Walter Mosley) y creo que la adaptación de Altman es menos irreverente de lo que a primera vista parece (aunque la irritación fue mi primera reacción), Leight Brackett (la guionista de esta película y co-guionista de la de Hawks) siempre dijo que intentaron hacer una especie Rip Van Winkle, es decir poner en hibernación a Marlowe desde finales de los 50 y sacarlo de nuevo en mitad del desconcierto de los 70.
Ya Chandler no muestra en The Long Goodbye un Marlowe diferente al de las primeras novelas, más pasivo y desconcertado ante una sociedad en la que se ve cada vez más desconcertado y
desubicado, Altman esto lo acentúa hasta lo hiperbólico, en cuanto a la estupidez del personaje en la película tiene una justificación ya que es una especie de máscara de
autoprotección. Para mí lo más discutible de esta adaptación es la sensación que se percibe en algunos momentos de suficiencia y superioridad por parte de Altman hacia el personaje y hacia la trama (de un intento vano y estéril de desmitificación hacia algo que en ningún momento en Chandler ha estado mitificado, otra cosa sería en otras adaptaciones u otras novelas del autor), en cuanto a la interpretación de Gould entiendo que pueda cabrear a mucha gente pero creo que al margen de los excesos de ironía de determinados momentos, el actor le da en otros una sensación de vulnerabilidad y de soledad que (eliminada Linda Loring en el guión) ayuda muy positivamente a los intereses del film. Simplificando la novela trata el tema del desencanto vital (unido a otros como la traición de la amistad, la corrupción, la destrucción y anulación de las últimas ilusiones _Wade_, etc.) mientras el film de Altman es un tratado desolador sobre la soledad humana y la derrota más absoluta como única salida.
Creo que si uno se olvida de la existencia de una novela absolutamente excepcional puede disfrutar de una película muy notable aunque poco agradable, ni sus personajes lo son, ni su visionado provoca algo diferente a una absoluta sensación de malestar y tristeza, tristeza por otra parte presente en último y magistral capítulo de la novela.