Lo que pasa es que hacer cine no es escribir un poema, no basta con papel y lápiz, en definitiva, cuesta dinero. Y si no existe un agente que aporte ese dinero (a cambio de un beneficio), y si no es factible la autofinanciación, entonces solo me queda que la cosa se pague con impuestos. Y eso no tampoco garantiza en absoluto que no haya límites al desarrollo creativo, por dos motivos. El primero, que todo lo que se paga con impuestos está sujeto a un control y a unas normas, en todas partes. Y el segundo, es que quienes controlan la caja de esos impuestos en cada momento también tienen tendencia a inmiscuirse.Alex DeLarge escribió:Limitar es una forma de imposibilitar, pero disquisiciones al margen, la industria (Hollywood) imposibilitó muchas veces el desarrollo de ese talento, por imposición, censura o hasta expulsión por motivos políticos de numerosos cineastas. Podemos sacar una ristra de nombres ilustres. Que los directores que se autofinancian sean pocos es otra historia. Que el cineasta esté supeditado a la industria, no niega que esté limitado en su desarrollo creativo y muchas veces imposibilitado de llevar ese talento hasta el fin, o sea, de tocar techo como creador. La cultura del dinero es lo que tiene, que llevada al extremo mata el cine, como ahora, Hollywood saca más productos huecos que otra cosa. Realmente, porque priman los intereses financieros, más que nunca.santiagoo escribió: Dije imposibilita, que no es lo mismo que limita.
Por otra parte, lo de Wyler no es ningún ejemplo excepcional. La excepcionalidad es precisamente que un cineasta pueda autofinanciarse su película. Casos hay, pero son excepcionales, si comparamos en número. Entonces, la regla general es que el cineasta está supeditado a la industria, y así se hacen películas buenas y películas malas.
Wyler es un caso excepcional por mantener la calidad a lo largo de una dilatada carrera. Hay otros casos, pero en Hollywood son pocos los que no se prostituyeron rodando bazofia.
En resumen, que la industria sí es un agente lmitador del talento, pero también es un agente facilitador de medios para el desarrollo del talento, y desde luego no es ningún elemento imposibilitador.
Y no, lo de Wyler no es ninguna excepción. Y lo de Hollywood tampoco. La inmensa mayoría del buen (y mal) cine que se ha hecho siempre en UK, Japón, Francia, Italia, Alemania... ha sido en un entorno industrial. Si coges cualquier lista de las 100, o 1000 mejores películas verás que el bloque que conforman las que se puedan considerar fuera de la industria es testimonial.
Pero vamos, que el problema es que el producto hay que pagarlo. Y el creador cinematográfico no tiene más derecho que otros a que se financien sus proyectos sin pedir nada a cambio.
EDITO: porque veo que escribiste otro post mientras yo escribía este, de este último suscribo todo lo que dices, excepto el párrafo que generó la conversación, sobre el que ya hemos hablado. En resumen, que la industria claro que actúa como agente limitador del talento y de muchas cosas, pero es posible, y de hecho es la norma, realizar buenos productos artísticos en un ámbito industiral. Y también es posible que la industria impida desarrollar cualquier proyecto, off course.