MOLIST escribió:Hombre en esa película se le obligaba a realizar un trabajo físico (con unas cuantas palizas incluidas), a enamorar a Charlotte Rampling y quizá esa fue la razón, curiosamente el mismo año en Yakunza de Pollack estaba mucho más joven y dinámico, y aparentemente sin faja, al menos que yo recuerde. Pero la verdad es que donde uno se asustaba un poco (y no solo por él, estaba también por allí mi admirado James Stewart) era en la nueva versión de The Big Sleep que tuvo la osadía de rodar Michael Winner, una fantasmagórica danza de espectros.
Una sinfonía del horror, agregaría yo. Vaya en descargo del pobre Mitchum que The Big Sleep fue rodada unos años después, que a cierta edad se hacen más notorios.
"Urge que hagamos una crítica despiadada de todo lo que existe, despiadada en el sentido de que nuestra crítica no ha de temer ni sus propios resultados ni el conflicto con los poderes establecidos.” Karl Marx