¿Cómo que no? En terminos absolutos tal vez ninguna opinión sea incorrecta, pero estar en contra de un cánon siempre levanta controversias, como lo hace cualquier otra mirada que cuestione lo que está socialmente establecido.Jon Olarticoetxea escribió:Profe yo no veo que se pueda hablar de corrección o incorrección en cuestiones de gustos (...)
A mí me pasa algo similar a Preacher: me molesta el cánon creado por la industria cinematográfica norteamericana. A excepción del noir, que es el género más noble que ha dado, el cine clásico americano me parece en general bastante mediocre, plano, formulaico, conservador y misógino. Lo mismo me pasa en relación a buena parte de sus actores y actrices, que han sido exportados con un brillo que en realidad no tienen. Creo que el cine producido en Europa durante el período clásico es ampliamente superior al norteamericano. Las produciones americanas sólo ganaron dimensiones, profundidad y seriedad después de la crisis de los estudios, cuando comenzaron a recibir las influencias del cine europeo de los cincuenta, y de la mano de algunos dramaturgos jóvenes comenzaron a salir de los cuentos de hadas hollywoodeanos y a definir un cine anti-establishment, más real, más sucio, más creíble, más contemporáneo, más impredecible.
Tú hablas de Douglas en Espartaco, y es que yo sencillamente no soporto ese tipo de actuación exagerada y subrayada, que convierte a los personajes en maquetas. Y Douglas es una máquina de crear estereotipos. Cuando no lo hace, como en Paths of Glory, es sin dudas un gran actor. Pero convengamos que el cine de Paths of Glory está más cerca de Europa que de Hollywood.


