Un forero de DXC escribió hace un par de años un mensaje en el que pedía a gritos que por favor le explicaramos esta película. Yo le contesté lo que sigue.
Pero, ¿cómo te vamos a explicar con palabras algo que está hecho con imágenes? Lo único que podemos hacer es acercarte la película y nadie mejor que el propio Jean Luc Godard en su artículo PIERROT MON AMI de la Revista Cahiers de Cinema.
http://www.cahiersducinema.com/article. ... rticle=111
Desgraciadamente éste es un artículo de pago y presupone concimientos de francés. Pero quizás a alguno de los notables fans de Godard aquí existentes le pueda ser de mucho interés. Godard, como todos los niños franceses de su época cantó en la escuela una cancioncita muy conocida que comenzaba así:
Au clair de la lune,
mon ami Pierrot:
Prête-moi ta plume,
pour écrire un mot.
¡Qué manía tenían los franceses con las plumas estilográficas! (j'ai perdu la plume dans le jardin de ma tante). Como las perdían en el jardín de su tía, luego tenían que pedírselas prestadas a Pedrito, en el claro de luna! Por eso el protagonista de este film de JLG vuelve a ser Bebel (A BOUT DE SOUFFLE), escapando de París para refugiarse en el Mediterráneo: esta vez no con Jean Seberg, sino con la musa de Godard: Anna Karina.
Y como esta segunda "escapada" llega ya en un momento de madurez del director franco-suizo, Godard quiere reflejarlo liberando al cine de todos sus convencionalismos: unidades de acción, raccord o continuidad. Es una película libre que describe a un personaje libre.
Pero si hay una discusíón interesante sobre PIERROT LE FOU es la que mantienen Jean-Louis Connolli, Michel Delahaye, Jea-André Fieschi y Gérard Guégan en Cahiers du cinéma N°171 de Octubre de 1965. Parlons de 'Pierrot' (Hablemos de Pierrot) son 18 páginas que no tienen desperdicio, si mi memoria no me falla.
http://www.cahiersducinema.com/article. ... rticle=111
Volver a ver la película ahora es volver a quedarse sin palabras. Y no es una expresión hecha: es la pura realidad. Comprendo que Louis Aragon, después de verla en un cine hace más de cuarenta años, escribiera ese famoso y exagerado artículo en el que decía: Para mí, el cine es primero Charlot, luego Renoir y Buñuel... y hoy Godard.
Y a mí me pasó algo muy raro con este director: llegó un momento en que se me hizo tan insoportable. que dejé de ver sus películas (creo que fue a partir de MADE IN USA, porque una cosa es Belmondo y otra muy distinta Jean-Pierre Leaud). En los últimos años y gracias al invento mulotequero- que te permite el acceso a las versiones originales de los grandes clásicos- he ido revisando la obra de este genial parisino, nacionalizado suizo por avatares familiares y de la guerra.
Porque con Godard pasa lo contrario que con muchos directores de su época: cuánto más pasan los años, más jóvenes parecen sus películas. Mis cuatro favoritas son A BOUT DE SOUFLE, VIVRE SA VIE, LE MEPRIS y PIERROT LE FOU. Y no acabo de comprender cómo habiéndote gustado la primera, te haya parecido ininteligible la última de estas cuatro.
Cada maestrillo tiene su libro y aquí hay especialistas en Godard que te podrán "explicar" la película; cosa que para mí resulta superflua, porque una obra cinematográfica o pictórica difícilmente puede explicarse. ¿Verdad que al menos el protagonista te recuerda y no sólo físicamente a ese Michel Poiccard que caminaba junto a Jean Seberg por los Campos Elíseos?
Ferdinand (al que Marianne llama repetidamente Pierrot, por esa canción popular francesa que cite al comienzo y que el propio Belmondo tararea en una ocasión) está leyendo en la escena inicial de la película un texto de la HISTORIA DEL ARTE de Elie Faure sobre Velázquez: "Velázquez pasados los 50 años no pintaba cosas definidas. Erraba alrededor de los objetos en el crepúsculo; sorprendía la sombra y la transparencia y las palpitaciones coloreadas y las convertía en el centro invisible de su sinfonía silenciosa". Aunque parezca traído por los pelos, he leído algunas críticas francesas que consideran los exordios iniciales de los guiones de Tarantino (AMOR A QUEMARROPA, RESERVOIR DOGS o PULP FICTION), como herederos de los de Godard.
Hacia el final de la película, el protagonista está aún leyendo a Faure, pero esta vez la segunda parte del libro, que trata del arte moderno y contemporáneo, pero querría hacer alusión al final del texto inicial de Elie Faure que lee Belmondo y que no tiene desperdicio: "Velázquez es el pintor del anochecer, de la inmensidad y del silencio, aunque pinte de día o en un cuarto cerrado, aunque la guerra o la caza aúllen a su lado. Como salían poco de día, cuando el aire quema y el sol lo borra todo, los pintores españoles vivían el atardecer."
¿Se puede despreciar una película, que en sólo tres minutos iniciales ya te ha hecho pensar más que las trescientas últimas producciones de Hollywood? Porque no sólo los pintores españoles aman los atardeceres de nuestro bello país; mucho más aún los poetas:
La tarde más se oscurece
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
((Creo que fue Buñuel, quien le dijo a Machado que esta estrofa era un fundido en negro literario, equivalente a los de las películas de Chaplin))
Pues bien, después de este comienzo a uno sólo le queda acomodarse en su butaca o en el sillón de su sala o frente al ordenador y disfrutar de esta bella lección de cine que nos imparte JLG. Nadie podrá estropearnos la película, porque conocemos de antemano el argumento: la pareja protagonista se escapa de un París cada vez más burrócrata que burócrata y huye hacia el mar: "Hemos reecontrado la eternidad: es el mar (que se pierde) en el sol" será la última frase que se pronuncie.
JLG, si hubiera dado clases como profesor, siempre oculto tras sus gafas oscuras, hubiera sido un profesor terrible. Aquí quiere desasnar al espectador obligándole a que sea capaz de ver una película, sin perderse en la llamada trama. En una famosa secuencia parisina los progonistas conversan utilizando sólo slogans publicitarios: ellos de automóviles y ellas de artículos de belleza. En otro momento Marianne(Anna Karina) dice a Pierrot-Ferdinand: - ¿Con quién estás hablando? y el le contesta: -Con el espectador". Pero todo este intento didáctico de liberar al espectador de seguir una trama y dedicarse simplemente a dejarse llevar por sus sentimientos, lo expresa como nunca antes se había hecho en el cine: cargándose el raccord.
Ya se sabe que antes del invento de las cámaras de video, los directores necesitaban a la "script girl", para que les tuviera informado de los más nimios detalles de la escena rodada el día anterior. Godard se burla de ello y nos muestra sucesivamente a Pierrot luciendo distinto vestuario en la misma escena. Más aún como los hombre somos un desastre para memorizar un vestuario o un color de camisa, en la misma escena Pierrot aparece afeitado o con una barba de dos días. Y es entonces cuando la mayoría de varones nos damos cuenta de que pasa algo raro. Sólo nos queda rebobinar y pasar la película hacia atrás, para damos cuenta de la inteligencia de Godard y de nuestro despiste.
En fin, de PIERROT se ha escrito mucho y lo importante es que quien no la haya visto debe descargársela ya, hoy mismo y en versión original bastante bien subtitulada por cierto. Aunque sólo sea para poder disfrutar de los repetidos juegos de palabras:
- Pierrot...
- Je m'appelle Ferdinand.
- Allons-y, Alonso!