Palahniuk escribió:Veo cierto amor por "Someone To Watch Over Me". Tendré que verla
En mi caso más que amor es cariño. Chuschao la ha definido bien. Es una "pequeña" película, sencilla en sus planteos y su realización. Pero la verdad es que todo funciona bien dentro de ese esquema simple, y la peli deja muy buen sabor. Scott sigue mostrando además en ella una elegancia en la fotografía, encuadre y manejo de cámara que luego perdería por completo. Es inolvidable para mí la escena del ascensor, en la que la cámara, a izquierda del ascensor al abrir el plano, cruza el recibidor mediante un travelling en semicírculo, para tomar a a gente saliendo de él desde el extremo opuesto. Es un movimiento completamente "gratuito" y prácticamente invisible, que no tiene otra finalidad narrativa que aumentar el glamour de la escena, pero está realizado de manera soberbia. Además, Mimi Rogers está muy bonita
"Urge que hagamos una crítica despiadada de todo lo que existe, despiadada en el sentido de que nuestra crítica no ha de temer ni sus propios resultados ni el conflicto con los poderes establecidos.” Karl Marx
The Duellists me parece exquisita. Más discutible su caricatura del oficial napoleónico (genial Harvey Keitel). No olvidemos que los enemigos de Napoleón eran los partidarios del absolutismo y una sociedad fundamentada en la desigualdad y la más salvaje reacción (el terror blanco fue mucho más duro que el terror rojo).
En Blade Runner he visto siempre una película de ciencia ficción fascinante en lo formal y por encima de la media en su significación filosófica.
Alien es una película que considero muy sobrevalorada, aunque entretenida.
Gladiator la vi de nuevo hace unos días. Su gran comienzo mostrándonos a esos bárbaros sanguinarios y a los romanos por fin en Hollywood como la civilización frente a la barbarie se pierde pronto en una historia de malos y buenos con todos los clichés y demás vainas del cine más comercial.
Alien es un film muy entretenido pero prefiero The Thing de John Carpenter.
bogarcito escribió:Gladiator la vi de nuevo hace unos días. Su gran comienzo mostrándonos a esos bárbaros sanguinarios y a los romanos por fin en Hollywood como la civilización frente a la barbarie se pierde pronto en una historia de malos y buenos con todos los clichés y demás vainas del cine más comercial.
Lo del emperador bajando a la arena a batirse con un curtido gladiador hace definitivamente imposible tomarse en serio la película. Extraordinaria recreación digital del Coliseo y grandes medios, pero esas ideas de bombero lo echan todo a perder. Respecto a la "maldad" de las élites (Phoenix en plan psicopático), ni se hace la menor referencia a los intereses creados de la sociedad romana ni la película vale un pimiento como acercamiento a su época. Es un duelo de western entre dos vaqueros disfrazados de romanos. Espartaco de Kubrick, con sus licencias, está a años luz.
bogarcito escribió:Gladiator la vi de nuevo hace unos días. Su gran comienzo mostrándonos a esos bárbaros sanguinarios y a los romanos por fin en Hollywood como la civilización frente a la barbarie se pierde pronto en una historia de malos y buenos con todos los clichés y demás vainas del cine más comercial.
Lo del emperador bajando a la arena a batirse con un curtido gladiador hace definitivamente imposible tomarse en serio la película. Extraordinaria recreación digital del Coliseo y grandes medios, pero esas ideas de bombero lo echan todo a perder. Respecto a la "maldad" de las élites (Phoenix en plan psicopático), ni se hace la menor referencia a los intereses creados de la sociedad romana ni la película vale un pimiento como acercamiento a su época. Es un duelo de western entre dos vaqueros disfrazados de romanos. Espartaco de Kubrick, con sus licencias, está a años luz.
Lo tiene todo el romano, traidor, cruel y pervertidillo. A mí me cansaron hace mucho estas simplezas de Hollywood al hacer películas históricas. Los romanos siempre son unos degenerados, los judíos siempre son unos benditos, los musulmanes siempre son unos tarados, los nazis son todos tontos del culo y los izquierdistas son todos unos fanáticos tipo Otto Ludwig Piffl. Seguramente no soy el único cansado de que demasiadas veces le traten como a un deficiente desde la Meca del Cine.
Una de las grandes mentiras sistemáticamente reproducidas es el incendio de Roma por orden de Nerón. La gente lo ve en el cine y lo repite. Evidentemente no se informan leyendo a Tácito, sino viendo las películas de Hollywood.
1.- Alien (1979).
2.- Los duelistas (1977).
3.- Someone To Watch Over Me (1987).
4.- Blade Runner (1982).
5.- Prometheus (2012).
6.- El reino de los cielos (2005).
7.- Thelma & Louise (1991).
Con Prometheus me ha ocurrido que habiéndome decepcionado inicialmente, a fuerza de revisiones (que me apetecían cada vez más) he llegado a apreciarla bastante. Tanto que no sé si la he situado en la posición adecuada en esta lista. Quizás esté más cerca de la posición 3 de lo que he admitido hasta ahora. Tiene tomas impresionantes (por ejemplo, al principio, en Islandia), la historia hace falta revisarla para apreciarla en lo que vale, como precuela de Alien, y los escenarios muy logrados. Le sobra, quizás, algún exceso en la acción (sólo quizás).
De Gladiator (2000), lo único que aprecio algo es el inicio, con Marco Aurelio, el emperador filósofo, aún vivo. Aunque prefiero lo mismo en la versión con Alec Guinness en The Fall of the Roman Empire. Aún peor, me sentí trasladado a la época y al Coliseum al oir a la gente reirse en la escena de las cabezas enterradas en la arena, con las cuchillas acercándose girando ...
Alien es una maravilla del terror y de la SF, una obra de arte gótico, un puro disfrute para los amantes de ambos géneros, fundidos en un abrazo como si de una obra de Lovecraft (a quién se considera que unió terror y SF con su obra) se tratara.
Encierra todos los elementos importantes del género, que aunque ya tratados en otras narraciones, como la imposibilidad de escapar, sea de una isla (And Then There Were None), casona (The Haunting), lugar (The Thing) o nave, son tratados aquí magistralmente.
Spoiler:
En cuanto a su aspecto SF, es de los pocos filmes que saben qué signica la SF pura. Abundan las tomas (la inicial, el 'despertar' de la nave, con la pantalla del ordenador reflejada en el casco, no estática sino con sus listados en movimiento, indicando el renacer de la actividad en un ambiente aparentemente muerto, diciéndonos que algo ocurre...., los pasillos oscuros y solitarios, con ligeros movimientos provocados por el aire acondicionado de la nave, que imprime una extraña vida a lo inanimado, la escena del gato escondiéndose mientras mira a un punto, indicándonos/indicándole al mecánico de forma indirecta dónde está lo que nos/le preocupa...) y secuencias increíbles (la de la nave extraterrestre y el planeta, oscuro y opresivamente inhóspito, como lo serán la mayoría de los planetas a los que vayan los seres humanos, en la mejor línea de la Hard SF, pero clara e impactantemente perceptible para cualquier espectador; la temprana muerte del que parece el protagonista, el capitán de la nave, con su pérdida de nervios por el desencadenamiento del terror en su imaginación (ahí es donde debe atacar el terror principalmente, en su versión de terror pánico, en la imaginación, donde provoca descontrol), la sorpresa que supone la existencia y actitud del androide, el terror ante la imposibilidad de escape, y el desconcierto ante cómo afrontar el problema).
Todo ello en un ambiente recreado con sumo gusto y precisión, con un elenco de actores muy apropiado, equipo mixto norteamericano y británico, mezcla que compensa sus tendencias, y una dirección magistral. Y por supuesto, la criatura, amoral, sin conciencia, una máquina de matar, un pesadilla para los seres humanos encerrados con ella en la nave. Hasta la protagonista suda tinta en la escena final. Y con ella sudamos todos.
Para mí, gustándome mucho Los duelistas, y sin obviar Blade Runner (que se ha convertido en film de culto, sobre todo para los amantes del cine y de la novela negros, por su reminiscencias), el mejor film de Ridley Scott y un hito en la historia del cine, todo un gustazo.
De Blade Runner, aprecio el canto a la vida, expresado en el respeto que siente el androide al final, no sacrificándo la del protagonista, algo sólo apreciado por quién la tiene cortamente medida, a quién se le ha negado el disponer de ella libremente. Sus visiones de soles lejanos ("Yo he visto soles en..."), en medio de radiaciones que nunca podrán observar los seres humanos, compensan pobremente sus ansias de vivir.
Finalmente, nunca he entendido como se puede al mismo tiempo hacer un film como La teniente O'Neil (1997) y los de esta lista.