PREACHER escribió:"La promesa" es casi un antecedente del "Amor" de Haneke. Lejos ya de su época libertina-anti-melodramática, pero aún manteniendo la distancia.MOLIST escribió:De Yoshida lamento no conocer una de sus obras más respetadas, Ningen no Yakusoku (La promesa, 1986), así como algunos de los trabajos más reconocidos de Oshima: Nihon no Yoru to Kiri (Noche y niebla en el japón, 1960) o Shonen (El muchacho, 1969); tampoco he logrado ver algunos clásicos del nuevo cine japonés de los 60 como Shura de Matsumoto.
"Noche y niebla en Japón" es la más radical y panfletaria de las primeras pelis de Oshima. "El muchacho" me gusta más, evolución inesperadamente sobria de "Historias crueles de juventud".
No vas a ver ninguna de esas en mi lista.PREACHER escribió:Shura (Toshio Matsumoto, 1971). Un ronin es engañado por la mujer que ama y concentrará sus esfuerzos en vengarse de ella y de su marido. Arty-chambara, sangriento, oscuro, irónico, y que destaca fundamentalmente por el estilizado contraste de luces y sombras.
Acabo de ver Shura y me ha parecido absolutamente excepcional. Desde luego la incluyo desde este momento en mi lista (sustituyendo algún titulo de mis admirados Oshima e Imamura o simplemente la añado como un apéndice imprescindible, si se me permite el oxímoron). Y la verdad es que me la vendiste muy bien (¿involuntariamente?). Yo no veo tanta frialdad como tú en Oshima, por ejemplo, es verdad que usa (y alguna vez abusa) del distanciamiento brechtiano (y esto está a punto de jugarle alguna mala pasada en Kôshikei) pero las escenas finales de Gishiki a mí personalmente me dejan completamente descompuesto y casi en estado de shock. En cambio la magnífica Hachi no su no kodomotachi de Shimizu me afecta menos. Con esto quiero decir que no todos los individuos reaccionamos de la misma manera ante una obra de arte, ni provocan en nosotros la misma intensidad emocional.
Soy consciente de que sigo debiéndote algo y espero pronto solucionarlo.