Mensaje
por professor keller » 12 Jun 2015 21:26
De Cecil B. DeMille sólo he visto Union Pacific (1939) y The Ten Commandments (1956). Ninguna me alentó a seguir viendo cosas de él. Por fuera del obvio reconocimiento a su talento como cineasta, no es un tipo de cine que me interese particularmente.
Personalmente encuentro complicada la idea de que lo ideológico sea irrelevante en relación a la valoración artística. Nuestro pensamiento es siempre ideológico, sea que no guste o no, y cualquier proceso de apreciación va a estar atravesado por él. Entiendo que en algunos autores su obra parece "trascender" de alguna manera sus convicciones ideológicas, como sería tal vez el caso de Borges, o de Rimbaud, aunque creo que en estos casos eso se debe a una falta de verdadera convicción ideológica. Pero en personas como DeMille, o Riefenstahl, lo ideológico es parte consustancial de su obra. El proceso creativo está orientado a la representación de un ideal filosófico, político y social. Por supuesto que podemos apreciar aspectos formales y técnicos de su cine, como podemos hacerlo también con el Einsenstein más propagandístico. Pero en la valoración intervienen procesos subjetivos afectivos en los que la carga ideológica de una obra resulta central para abrazarla y celebrarla o bien denostarla.
Como posdata offtopic me gustaría decir que, en mi opinión, sería importante para la buena salud del foro y el buen ánimo de quienes pasamos por aquí a compartir aflojar un poco la paranoia y dejar de buscar implicaciones personales en donde no las hay. Un poco puede resultar folklórico, pero cuando se repite una y otra vez en cada topic, cansa.
"Urge que hagamos una crítica despiadada de todo lo que existe, despiadada en el sentido de que nuestra crítica no ha de temer ni sus propios resultados ni el conflicto con los poderes establecidos.” Karl Marx