Re: Historia de nuestro cine
Publicado: 11 May 2018 15:07
Sobre Posición avanzada, de Lazaga, que pasa por ser una obra pionera sobre la reconciliación, obviando Frente de Madrid, de Neville, o La ciudad perdida de Margarita Alexandre y Rafael Torrecilla...
La película de Jaime Camino si es pionera en cambio, en el retrato moral de lo que supuso la participación de los brigaditas en la Guerra Civil. Claro, que todo está dicho entre líneas, como en sordina, creando un clima más próximo a la pesadilla que a la reivindicación.
Soldados es una adaptación de una novela de Max Aub, que desarrolla a modo de flashbacks los antecedentes de un grupo de republicanos que intentan llegar a Alicante en los últimos días de la contienda. Los protagonistas están abocados al destino trágico de los derrotados. Ungría rueda con vocación expresionista, aunque la elección de Marilina Ros como chica humilde de Lavapiés se nos antoje hoy un borrón inexcusable de cara a la verosimilitud interna de la película. Es posible que cuando se estrenó, en plena Transición, su estatus estelar ayudara al lanzamiento.
La luz prodigiosa ha sido presentada hace no mucho aquí mismo por droid.
La supuesta reconciliación que la película esgrime como argumento en el marco de las celebraciones de los “25 Años de Paz” pasa por la tergiversación del origen de las fuerzas enfrentadas. Catalanes, cántabros, sorianos… entre los que anhelan la paz en ambos bandos y un puñado de sanguinarios comunistas procedentes de Francia y Alemania como enemigos a exterminar. La partitura de Antón García Abril, interpretada a la guitarra por Regino Sáinz de la Maza, intenta apuntalar esta misma idea. [...] Pero la interpretación torticera de la naturaleza del conflicto no agota la película. Rodada en Superscope y en blanco y negro, Lazaga y el operador Cecilio Paniagua convierten las panorámicas horizontales y travellings a lo largo de las trincheras en el principal recurso para describir las relaciones dentro del propio grupo y con el enemigo.
La película de Jaime Camino si es pionera en cambio, en el retrato moral de lo que supuso la participación de los brigaditas en la Guerra Civil. Claro, que todo está dicho entre líneas, como en sordina, creando un clima más próximo a la pesadilla que a la reivindicación.
El guión de Jaime Camino, Román Gubern y el exbrigadista y miembro de la lista de los diez de McCarthy Alvah Bessie, se enfrenta al modo resnaisiano a las cicatrices del pasado. La censura no vio con buenos ojos el proyecto. El guión sufrió numerosos cortes de diálogos que aludían a la represión franquista y a la pervivencia en el poder de la vieja oligarquía. Aún más grave: en la primera película rodada en España cuyo protagonista es un brigadista, no se podían mencionar las Brigadas Internacionales por su nombre. Hija de su tiempo, España otra vez es, vista hoy, un testimonio valiosísimo de la capacidad de maniobra de la disidencia cinematográfica en las postrimerías del franquismo.
Soldados es una adaptación de una novela de Max Aub, que desarrolla a modo de flashbacks los antecedentes de un grupo de republicanos que intentan llegar a Alicante en los últimos días de la contienda. Los protagonistas están abocados al destino trágico de los derrotados. Ungría rueda con vocación expresionista, aunque la elección de Marilina Ros como chica humilde de Lavapiés se nos antoje hoy un borrón inexcusable de cara a la verosimilitud interna de la película. Es posible que cuando se estrenó, en plena Transición, su estatus estelar ayudara al lanzamiento.
La luz prodigiosa ha sido presentada hace no mucho aquí mismo por droid.