La Vénus à la fourrure (Roman Polanski, 2013)
Publicado: 19 Mar 2014 11:54

La película versiona una obra teatral de la cartelera de Broadway está basada en uno de los libros más interesantes que uno haya leído nunca, Venus im Pelz del escritor y periodista austríaco Leopold Ritter von Sacher-Masoch (1836-1895), una de las personalidades de su país y de su época más favorable al feminismo y a la integración de los judíos en su sociedad.
Pero LRvSM ha pasado a la historia porque su último apellido ha dado nombre al término masoquismo, que según la simplista Academia de la Lengua es una perversión sexual de quien goza con verse humillado o maltratado por otra persona. Freud extiende la noción de masoquismo más allá de la perversión descrita por los sexólogos y distingue tres formas de masoquismo: erógeno (la excitación erótica se encuentra en el dolor), femenino (esencia misma de la perversión masoquista en todo ser humano) y moral (agresividad feroz del superyó contra el yo). Freud también hace una distinción entre masoquismo primario (estado en el que la pulsión de muerte todavía se dirige sobre el propio sujeto) y secundario (vuelta del sadismo hacia la propia persona).
La mayoría de simplificaciones asocian indefectiblemente al masoquismo con el sadismo, lo cual es una grosera generalización, si uno lee por ejemplo los estudios de Gregorio Marañón sobre los místicos. En todo caso, digamos que tanto en la novela como en la película, el protagonista Severin von Kushemski llega al masoquismo, porque de pequeño su tía le castigaba delante de las criadas, bajándole los pantalones y azotándole las nalgas con una vara de abedul. Esa exposición de su desnudez ante mujeres y el castigo correspondiente le llevaría seguramente a tener su primera erección (al igual que algunos ascetas al disciplinarse) y a asociar desde entonces el castigo con el placer.
Y Polanski que ya había sometido a su mujer a una historia de tintes sadomasoquistas muy fuertes en BITTER MOON (LUNAS DE HIEL), la escoge ahora para que a sus casi 50 años protagonice esta historia y se luzca como actriz y como mujer. Dentro de la filmografía de Polanski, LA VENUS DE LAS PIELES es una obra menor pero muy digna de ser vista y en mi opinión, muy por encima de su película anterior. Polanski ha elegido incluso a un actor francés que es una especie de "alter ego" y que guarda un notable parecido con el polaco, cuando era cuarenta años más joven. (Ver foto de los tres en Cannes)
Como el DVD y el BluRay vienen sin subtítulos, he tenido que crearlos para ayudara a los que no son familiares con la lengua de Molière. Si la industria quiere utilizarlos, que lo haga. Al fin y al cabo la reforma laboral española de nuestros gobernantes ha creado dos casta nuevas los CST (los que cobran sin trabajar; en su mayoría políticos) y los TSC (los que trabajamos sin cobrar). Y así nos luce el pelo...y las pieles. ARS GRATIA ARTIS (El arte por el Arte), que decía el león de la Metro que era él único del Estudio que no cobraba.
