El mundo sigue (F. Fernán Gómez, 1963)

Responder
Avatar de Usuario
Super8
 
Mensajes: 277
Registrado: 26 Nov 2012, 09:15
Agradecido : 230 veces
Agradecimiento recibido: 226 veces

Re: El mundo sigue (F. Fernán Gómez, 1963)

Mensaje por Super8 » 23 Abr 2016, 19:55

Cosas que dicen los libros sobre esta película:

Imagen
La restauración y reestreno de El mundo sigue de Fernando Fernán-Gómez (1963), supone un feliz acontecimiento… Película ignorada, maltratada y casi olvidada, vertebra como ninguna otra un retrato feroz y tremendista de la España de los años sesenta, pero sus imágenes nos hablan con fuerza, todavía hoy, sobre el país del que venimos y del que, amargamente, todavía somos deudores…

Para muchos, la historia del mejor cine español está hecha de excepciones y, entre éstas, El mundo sigue es una de las más contundentes… No olvidamos las circunstancias penosas sufridas por el itinerario de El mundo sigue, desde su origen –tras la frustrada adaptación de La familia de Pascual Duarte- hasta sus dificultades de producción con un presupuesto misérrimo, la inexistente carrera comercial tras su muy tardío y casi clandestino estreno, pasando por los cortes de censura, la ignorancia o desprecio de buena parte de la crítica, etc.

… La cruda y negra amargura con la que retrata a los diversos componentes de la familia protagonista… sin rescatar a ninguno de ellos de la mediocridad, la hipocresía y tantas más virtudes negativas,… constituye un retablo en verdad desasosegante que no redime a ninguno, ni por la adscripción de clase, ni por la mejor o peor fortuna personal que los acompaña.

… No es probablemente una película perfecta, pero al mismo tiempo pocas como ella testimonian con tanta fuerza un tiempo y un país. Y no sólo por la extraordinaria construcción de su trasfondo, cumpliéndose aquello de que la ficción se vuelve documental, sino porque, tras una película así, se puede apreciar toda la amargura, toda la desesperanza ante una sociedad miserable, donde nada ni nadie se salva. - José Enrique Monterde en revista Cuadernos de cine, julio de 2015.
El mundo sigue es una de las películas malditas del cine español que, a diferencia de la siguiente película del mismo Fernando Fernán-Gómez, El extraño viaje, que también tuvo una accidentada carrera comercial, no ha gozado de reconocimiento posterior a su estreno.

La obra es una adaptación bastante fiel de la novela homónima (1960) de Juan Antonio de Zunzunegui, autor que supo retratar, en la tradición de Galdós y Baroja, los problemas sociales de nuestro país tras la Guerra Civil. Pero, pese a partir de un texto escrito por un académico de la Lengua, el proyecto sufrió diversos avatares administrativos, comprensibles, por otra parte, si pensamos en la cruda realidad que la película muestra y la lectura moral que propone.

La Junta de Censura eliminó varios pasajes del guión, según se desprende de 3 de junio de 1963 en el que se afirma : "contiene episodios cuya realización conviene cuidar muy especialmente y algunos que deben ser suprimidos". Una vez terminada la película, la misma Junta lo calificó, a efectos de protección económica, en una discreta Segunda A, el 10 de diciembre de 1963. Ante este hecho, intentando mejorar la clasificación y por tanto el volumen de ayuda económica estatal, la productora elimina algunos pasajes de la película y solicita sea revisada la clasificación; la nueva y definitiva versión es calificada de Primera B el 17 de diciembre de 1964.

Con toda, la película no llega a estrenarse comercialmente en Madrid y solamente será exhibido en Barcelona y en algunas provincias en salas de reestreno. Este cúmulo de circunstancias no hacen sino ratificar el carácter disonante, radicalmente enraizado en los géneros populares españoles, de El mundo sigue con respecto al cine español de la época, incluso con el que intentaba sintonizar con las nuevas corrientes del cine europeo.

En efecto, uno de los elementos destacados del relato es su inscripción en una realidad social concreta: el Madrid de las "clases populares" (difícilmente podían considerarse entonces clase media) previo a los planes de desarrollo del gobierno franquista. Aunque más que describir en detalle ese universo, la película trata de describir un clima que impregnará el espacio -esos interiores naturales y también naturalistas- y a los personajes. A lo anterior hay que sumar el uso de un lenguaje popular en los diálogos que, además de situarse en la mejor tradición del sainete, consigue conservar la frescura de la calle.

Lo insólito es que sobre este envoltorio aparentemente costumbrista, se haya trenzado una estructura de melodrama... La economía naturalista que rige las primeras secuencias donde se presentan los espacios fundamentales, los protagonistas y sus conflictos nucleares... se estanca, girando todo el desarrollo de la película alrededor del enquistamiento de dichos conflictos. Es ésta una condición propia del melodrama a la que la película se ajustará.

Pero no por ello toda la trama se ajustará a este registro. Retazos naturalistas salpicarán una y otra vez la acción -los parroquianos de los bares donde trabaja Faustino, el vecindario del barrio de Miravillas- configurando un microcosmos en el que se integran los aspectos más enrevesados de la trama. Y por encima de estos trazos, el rápido deterioro que sufren los personajes, la emergencia de una realidad obscena, agria, que introduce la prostitución, el hambre, el dinero, y finalmente la muerte, con absoluta crudeza verbal y física.

No menos singular es el empleo del monólogo interior. Su aplicación está vinculada a los tres protagonistas. Pero lejos de establecer nuevos puntos de vista, su presencia manifiesta procesos delirantes de los personajes o estados de desesperación que impiden al espectador identificarse con el tejido melodramático.

... El dinero, su búsqueda y su carencia, estar "arriba" o "abajo" socialmente, será uno de los significantes que determinará el devenir y el destino final de cada personaje. La vuelta de Luisa al hogar familiar marcará un punto de inflexión a este respecto. Hasta entonces el dinero había estado sujeto a la censura moral que toda la familia, salvo Luisa, ejercía sobre las formas ilícitas de ganarlo. Una frase de don Agapito aclarará el cambio de actitud y el consiguiente triunfo social de Luisa: "Al dinero no hay que mirarle el origen sino sólo su cantidad y su poder adquisitivo". Frase que a su vez presagia la tragedia y refrenda la frase de Fray Luis de Granada con la que se abre la película: "Verás maltratados los inocentes, perdonados los culpados, menospreciados los buenos, honrados y sublimados los malos, verás los pobres y humildes abatidos y poder más en todos los negocios el favor que la virtud".

Pese a utilizar una fuente religiosa como coartada, la virulencia de la tesis -seguida de la cadena de sucesos que la ilustran- que suscribe la película es tan demoledora que es difícil no ver en ella mucho más que una clarividente relectura del orden social: un nihilismo absoluto al que ni siquiera se le concederá el resquicio del desahogo o la resignación... Hay que descifrar el enigmático título de la película... como puro sarcasmo. Tomado de la ficha de El mundo sigue en 'Antología crítica del cine español'. - Editorial Cátedra, 1997.

Avatar de Usuario
carnicerito
 
Mensajes: 2237
Registrado: 16 Oct 2012, 17:03
Agradecido : 4427 veces
Agradecimiento recibido: 3370 veces

Re: El mundo sigue (F. Fernán Gómez, 1963)

Mensaje por carnicerito » 13 Jul 2018, 13:25

A El mundo sigue le siguió el reestreno y edición de ¡Bruja, más que bruja! y este año le toca el turno a El vuelo de la paloma (José Luis García Sánchez, 1988), aprovechando que se cumplen treinta años de su estreno y que su protagonista, Ana Belén, está recibiendo toda clase de galardones en reconocimiento a su carrera. A partir del 27 de julio, en cines. Y supongo que en septiembre, en DVD y blu-ray.

Responder

Volver a “Hoy en los Cines, Radio y Televisión”