por LuisB » Jue Nov 24, 2011 3:07 pm
Agradeciendo y colaborando en la descarga, faltaría más. No es de mis pelis favoritas de Monsieur Clair, pero hace tantos años que la ví que bien podría ser que cambiase de opinión. La memoria suele jugarnos malas pasadas, y con permiso:
EL CASO RENÉ CLAIR
El caso René Clair es digno de estudio. Ensalzado por la crítica tradicional hasta la categoría de mito, su estimación iba decayendo progresivamente a medida que dicha crítica era reemplazada por otra más joven que partía de opuestos presupuestos estéticos. No se trata de una cuestión individual, limitada a la figura de este cineasta. Cuando se atacó la valía la Clair, es toda una concepción del cine y aún de la cultura lo que se pone entre paréntesis. El autor de "El millón" viene a ser el exponente de un cierto refinamiento, de un juego irónico sobre la relidad, de un populismo qie se hallan en la raiz de la más típica cultura burguesa. La que Francia, y en especial Paris, han tipificado durante decenas de años y que solo trás el sufrimiento de dos Guerras Mundiales iba a dejar patente su insuficiencia cara a una comprensión mínimamente certera del hombre contemporáneo. En este sentido nada más justo que calificar a Clair de cineasta esencialmente "francés" y "parisino". Representativo hasta la médula de un anarquismo sentimental, de una bohemia que rechaza cualquier tipo de compromiso. Las películas de Clair rezuman sinceridad, sobre todo las realizadas en su país natal. Creía ciegamente en lo que estaba haciendo. Tal vez por ello ingresó en 1960 en la Académie Française y fue el primer cineasta admitido en una institución de este tipo.
René Clair fue un hombre de decorados en estudio, de guión férreamente elaborado (en su opinión más importante que el hecho del rodaje), de actores con formación teatral, de suaves tintas en su contemplación de los conflictos, de "esprit" irrenunciable.....Una concepción clasicista del cine que, importante desde una perspectiva histórica, no fue capaz para los "cahieristas" de ocultar su caducidad. ¿Cuantos de los que contribuyeron a desprestigiarle, cabe preguntarse con inquietud, no motivarán (o ya han motivado) dentro de los años venideros (o en el presente) las mismas agrias líneas que se dedicaron a Clair. O a Carné, o a Duvivier, o a Autant-Lara. En el siglo XXI nada de esto tiene interés.
Cinco etapas cabe distinguir en su obra.
a) 1923-28. Período mudo que comienza con dos films vanguardistas y experimentales (Paris dormido y Entreacto) y alcanza su mayor éxito con la adpatación del vodevil de Labiche "El sombrero de paja de Italia"
b) 1930-37. La consagración en el sonoro en la que yo destacaría la magnífica "A nous la liberté" que habría de inspirar al mismisimo Chaplin para su obra maestra "Tiempos modernos". Ahi es nada.
c) 1941-45. Exilio en U.S.A. Gran triunfo comercial con la deliciosa "I married a witch" y no menor fracaso taquillero con la estupenda "The flame of New Orleans", con una imapagable Marlene Dietrich.
d) 1946-57. Reencuentro con su mundo francés que le revitaliza. Reflexión sobre el cine y homenaje a sus pioneros en "El silencio es oro". Primer trabajo con Gérard Philippe en "La belleza del diablo", que continuará en "Mujeres soñadas" y "las maniobras del amor". agridulce visión de la belle epoque en la que se sirve por primera vez del color, y que cierra con su obra cumbre "Puerta de las lilas", entrañable, poética, literaria, acaso su película más significativa y afirmativa en la que la presencia de Pierre Brassur y Georges Brassens enriquece no poco el hermosísimo film.
e) 1960-65. Etapa de plena decadencia. Nada extraño en los grandes creadores, sea cual sea la disciplina artística en la que se hayan significado. Y siempre con las debidas excepciones que, pienso, no vienen al caso en este texto.
René Clair falleció en 1.981. No se cuenta entre mis cineastas de cabecera pero nunca debe olvidarse que en sus mejores momentos fue encumbrado a la altura de un Chaplin o un Eisenstein. Sería por algo.
LuisB