Elwood Dager Cromwell nació el 23 de diciembre de 1887 en Toledo, Ohio y murió el 23 Septiembre de 1979, en Santa Barbara, California. Comenzó su la carrera en el mundo del teatro, tras estudiar en la Howe School de Indiana. En 1905 entra a formar parte de una compañía de Cleveland. Mientras hace papeles secundarios, también trabaja como regidor, productor y director, ya principios de los años diez triunfa en Broadway. Tuvo su primer contacto profesional con el cine en el año 1929, actuando en el film El Pelele, realizado por Robert Milton. Con la llegada del sonoro es contratado por los estudios Paramount, pero, como desconoce el mundo del cine, sus primeras películas, Jazz Band (Close Harmony, 1929) y La danza de la vida (The dance of life, 1929) las codirige con Edward Sutherland. Logra su primer éxito con La calle del azar (Street of chance, 1930), la segunda película que realiza en solitario. Entre las restantes producciones Paramount, la mayoría producidas por David O. Selznick, destacan el western con Gary Cooper Todo un hombre (The Texan, 1930), la adaptación del clásico de Mark Twain Las aventuras de Tom Sawyer (Tom Sawyer, 1930) y la historia de periodistas Un reportaje sensacional (Scandal sheet, 1931).

A principios de los años treinta rueda para los estudios RKO algunas películas de interés como Ann Vickers (1933) con Irene Dunne, Mística y rebelde (Spitfire, 1934) con Katherine Hepburn, Cautivo del deseo (Of human bondage, 1934), espléndida adaptación de una novela de Somerset Maugham con una joven Bette Davis, Jalna (1935) y Cuento de aldea (Village Tale, 1938).
A finales de los años treinta hace importantes adaptaciones de novelas para los productores independientes David O. Selznick: El pequeño Lord (Little Lord Fauntleroy, 1939), El prisionero de Zenda (The prisioner of Zenda, 1937), Argel (Algiers, 1938) nueva versión de Pepé.le-Moko y dos melodramas El lazo sagrado (Made for each other,1939) y Dos mujeres y un amor (In name only,1939).
En la primera mitad de los años cuarenta realiza obras atractivas como la biografía Abe Lincoln en Illinois (1940), el clásico de aventuras El hijo de la furia /The son of fury, 1942), la dramática historia de una familia americana durante la II Guerra Mundial Desde que te fuiste (Since you went Hawai, 1944) y la teatral Su milagro de amor (The enchanted cottage, 1945). Tras la exótica historia sentimental Ana y el Rey de Siam (Anna and the King of Siam, 1946) y el policiaco Callejón sin salida (Dead reckoning, 1947), las presiones del comité de Actividades Norteamericanas le hacen descender en su ritmo de trabajo.

Pese a ello, la década de los cincuenta se abrió con fuerza con Sin Remisión, (Caged, 1950) drama carcelario de tintes sórdidos con una espléndida Eleanor Parker. Sin remisión fue el prematuro canto del cisne de Cromwell. Finalizado este film filmó un contrato con Howard Hughes para realizar 4 películas para la RKO. Hizo tan sólo dos Prisionera de su pasado (The company she keeps, 1951) y The racket (1951), un melodrama policial. RKO frenó en seco las ganas de Cromwell por dirigir, rescindiendo su contrato, se marchó a Nueva York y estuvo 7 años sin rodar nada hasta que en 1958 dirige The Goddess[ sobre las jóvenes aspirantes a actriz de Hollywood. Finaliza su carrera como director de cine con Los buitres de Macao (The scavengers, 1959) que rueda en Hong Kong y A matter of morals (1960) una desconocida película con actores suecos.
En 1971 volvió a una de sus antiguas profesiones como productor y director de obras teatrales. Pero Cromwell quizás sea aún más recordado por su participación como actor y ya con 90 años interviene en un par de películas de Robert Altman, Tres mujeres y Un día de boda, films rodados al final de la década de los setenta.

Dirigió 47 películas, 30 de ellas estrenadas comercialmente en nuestro país. Fue un cineasta mejor dotado para el melodrama que para cualquier otro género. Pero aún así hizo obras de aventuras, comedias, biografía, western y hasta un musical. Artesano de imágenes cuidadas, funcional en su puesta en escena aunque con notable tendencia hacia los movimientos de cámara y buen director de actores.
Hablar hoy de Cromwell es rescatar del olvido a un director que nunca quiso ser trascendente que cuenta con momentos inolvidables en su dilatada filmografía junto a muchos otros que nunca llegaron a cautivar pero que tampoco provocaron rechazo.
Bibliografía:
Dirigido por… Dossier de John Cromwell por Quim Casas. (1993). Nº 215.
Torres, Augusto M. Diccionario Espasa de Cine Mundial. Espasa. Madrid. 2001.



























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